La Reserva Federal y el Banco Central Europeo deben decidir entre controlar una inflación impulsada por el alza del petróleo o salvaguardar el crecimiento económico ante la amenaza de una recesión. Los mercados anticipan un retraso en la reducción de las tasas de interés.
El inicio del conflicto en Irán ha trastocado los planes de los bancos centrales más importantes a nivel mundial. Lo que parecía una clara trayectoria hacia políticas monetarias más laxas a comienzos de año, se ha transformado en un complicado escenario sin una salida sencilla. Tanto la Reserva Federal (Fed) como el Banco Central Europeo (BCE) enfrentan la decisión de continuar su batalla contra la inflación o cambiar de enfoque para evitar una desaceleración económica global.
El petróleo, motor del temor actual
Desde el primer ataque en Teherán, el precio del petróleo ha subido considerablemente, reavivando el riesgo de una estanflación, una situación caracterizada por bajo crecimiento económico y alta inflación.
- El riesgo inflacionario: El aumento del coste energético podría extenderse a toda la economía, dificultando alcanzar la meta inflacionaria del 2% que se había logrado acercar en meses recientes.
- Reacción del mercado: Los inversores han mostrado precaución. La expectativa de una reducción inminente en las tasas de interés se ha moderado, y ahora se prevé que se mantendrán dentro del rango de 3,50% a 3,75% durante más tiempo del inicialmente estimado.
El reto que enfrentan Jerome Powell y Christine Lagarde
Los principales bancos centrales adoptan una postura de cautela, aunque bajo creciente presión:
- Si elevan las tasas: Podrían provocar un fuerte impacto negativo sobre el consumo y la inversión en un contexto geopolítico delicado, desencadenando una posible recesión.
- Si disminuyen las tasas: La inflación podría acelerarse debido a los altos costes energéticos, comprometiendo la credibilidad que han construido durante los últimos dos años.
“Nos enfrentamos a la mayor interrupción del comercio global desde las guerras mundiales”, advirtió Ngozi Okonjo-Iweala, directora general de la OMC, destacando que la acción militar está alterando rutas comerciales esenciales.
Una semana clave para las decisiones financieras
Los próximos días serán decisivos para el sistema financiero internacional. La Fed celebra su reunión el miércoles, seguida por el BCE, el Banco de Inglaterra y el Banco de Japón el jueves. Aunque no se esperan cambios significativos en las tasas, los comunicados oficiales serán observados con atención en busca de señales sobre posibles ajustes en las estrategias frente a la inestabilidad en Oriente Medio.
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