La ‘Big Fucking Party’, una rave sin permiso oficial, sigue celebrándose cerca del pantano del Cenajo, entre Férez y Hellín, en Albacete, con previsión de extenderse hasta el Día de Reyes. Unos 300 agentes de la Guardia Civil mantienen vigilancia en la zona tras fracasar en su intento de dispersar la fiesta el 31 de diciembre.
Más de 1.000 vehículos, incluyendo furgonetas y caravanas, provenientes de varias provincias españolas y países como Francia y Dinamarca, se han instalado en el lugar para montar escenarios, equipos de sonido y puestos de comida rápida.
Por motivos de seguridad, la carretera AB-408 permanece cortada entre el kilómetro 0 y el 12,2. Las autoridades informan que la celebración transcurre hasta ahora sin incidentes graves.
Los primeros movimientos de la fiesta se registraron la noche del 30 de diciembre en Tobarra, donde la Guardia Civil logró dispersar temporalmente a los participantes. Sin embargo, estos regresaron al pantano del Cenajo y comenzaron la celebración oficial a última hora del 31 de diciembre.
Este tipo de raves se organizan anualmente mediante redes sociales y plataformas de mensajería instantánea. Eventos similares han tenido lugar en años anteriores en localidades como Ciudad Real, Fuente Álamo (Murcia) y La Peza (Granada), congregando siempre a miles de personas en zonas apartadas.











