Este año, la Policía Nacional ha celebrado el 202 aniversario de su fundación con un acto oficial en la Ciudad Autónoma de Ceuta, que contó con la presencia de importantes autoridades civiles, judiciales y militares, entre ellas el presidente de la Ciudad, el comandante general, la presidenta de la Audiencia Provincial y el jefe superior de Policía Nacional en Ceuta.
Durante la ceremonia se destacó la historia y trayectoria de la Policía Nacional, considerada una de las instituciones más valoradas y respetadas por la población, además de su papel fundamental en la defensa del Estado de Derecho, la seguridad y la convivencia pacífica. El discurso principal resaltó que ejercer como policía implica una vocación de servicio público basada en la dedicación, el esfuerzo y la protección del interés colectivo.
Uno de los momentos más significativos del evento fue el tributo a los agentes que fallecieron en el desempeño de sus funciones. Se recordó que su sacrificio perdura en la memoria institucional y sirve de inspiración en el trabajo diario del cuerpo, transmitiendo además un mensaje de reconocimiento y respaldo a sus familiares.
En su intervención, se hizo hincapié en que los retos en materia de seguridad para 2026 han evolucionado, con especial énfasis en áreas como la ciberseguridad, la delincuencia organizada y las nuevas modalidades delictivas. En este sentido, se insistió en la importancia de contar con una Policía Nacional que combine una mayor especialización técnica con una atención más cercana y humana hacia la ciudadanía, fundamentada no sólo en el cumplimiento de la ley sino también en la confianza social.
Asimismo, se valoró el trabajo del Gobierno de España para fortalecer y ampliar las plantillas policiales, mejorar la formación y proporcionar mejores recursos a los agentes, con la finalidad de garantizar una Ceuta y una España cada vez más seguras. Las cifras actuales indican progresos relevantes en la lucha contra problemáticas sociales graves, si bien se advirtió que no debe descuidarse la vigilancia frente al terrorismo, la corrupción, el tráfico de personas, la violencia de género y las redes criminales relacionadas con la inmigración irregular.
El acto también reconoció la labor individual de varios policías. José María, Agustín y Eloy recibieron la Cruz al Mérito Policial con distintivo blanco, un galardón que premia su profesionalismo y dedicación, extendiendo este reconocimiento asimismo a sus familias.
La conmemoración finalizó con un mensaje de felicitación a todos los miembros del Cuerpo Nacional de Policía y al personal laboral, agradeciéndoles su esfuerzo diario para mejorar la calidad de vida de la ciudadanía. La ceremonia concluyó con los asistentes en pie, entonando vivas a España, al Rey y a la Policía Nacional.










