El ser humano está a punto de romper un paréntesis de más de cincuenta años en la exploración del espacio profundo. La NASA ha anunciado que la ventana de lanzamiento de Artemis II se abrirá el 7 de febrero de 2026. Esta misión, la más compleja y arriesgada de este siglo, llevará a cuatro astronautas a orbitar la Luna, 54 años después del cierre del programa Apolo.
Una travesía de diez días hacia lo desconocido
Artemis II no es simplemente un vuelo de prueba, sino una demostración de que la tecnología actual permite avanzar hacia una presencia humana continua fuera de la Tierra. La cápsula Orión, impulsada por el potente cohete SLS, transportará a los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen.
El itinerario incluye un viaje de diez días. Después del despegue desde la histórica plataforma 39B en Florida, la nave ejecutará una maniobra denominada “regreso libre”, que aprovechará la gravedad lunar para orbitar a unos 7.400 kilómetros de su superficie y retornar hacia la Tierra sin encender motores adicionales.
El desafío de la reentrada a 40.000 km/h
Aunque no está previsto que la misión aterrice en la Luna, el nivel de riesgo es alto. El momento crítico será la reentrada atmosférica, cuando la cápsula Orión ingrese a la atmósfera terrestre a una velocidad aproximada de 40.000 km/h. La protección de los cuatro tripulantes dependerá de un escudo térmico mejorado, diseñado tras los datos recogidos en la misión no tripulada de 2022, capaz de soportar temperaturas extremas antes del amerizaje en el Océano Pacífico.
Pasos hacia la colonización lunar
Este lanzamiento es un paso fundamental previo a Artemis III, la misión prevista para 2027, que tiene como objetivo llevar a la primera mujer y a la primera persona afroamericana a la superficie lunar. El propósito último del programa Artemis no es solo reproducir las misiones de los años setenta, sino construir la estación espacial Gateway en órbita lunar, para que la humanidad pueda aprender a habitar el espacio y, a largo plazo, utilizar la Luna como plataforma para futuras misiones hacia Marte.











