En la previa del encuentro del AD Ceuta en San Sebastián, José Juan Romero fue el centro de atención no solo por sus valoraciones deportivas, sino también por sus firmes declaraciones tras conocer la sanción de dos partidos que deberá cumplir por la expulsión sufrida ante Las Palmas.
El entrenador ceutí expresó su descontento con la labor arbitral, haciendo especial hincapié en el comportamiento del cuarto árbitro. Señaló que “el problema principal reside en algunos cuartos árbitros, que ejercen una autoridad que no les corresponde. El protagonismo debe recaer en los futbolistas”. Además, acusó al colegiado de haber «alterado el acta,» mencionando que se reflejaron palabras que él sostiene no haber pronunciado, situación que presenciaron varios testigos.
A pesar de la sanción, Romero minimizó la importancia de su ausencia en el banquillo durante dos partidos. Comentó que “no influyen, no soy quien juega. Mi cuerpo técnico cuenta con una alta capacitación y el equipo no sufrirá merma alguna”, y añadió que seguirá el partido «desde el lugar que le permitan».
Más allá de la controversia con el arbitraje, el técnico comentó sobre el desafiante desplazamiento a San Sebastián y el nivel mostrado por el rival en el estadio de Anoeta, recinto que considera una ventaja clara para el filial donostiarra debido a su calidad y fortaleza como equipo local.
Desde el punto de vista deportivo, confirmó que la ausencia de Marcos Fernández facilitará oportunidades a otros futbolistas como Juanto Ortuño, Obeng o Kuki Zalazar, a quienes ve preparados para asumir mayores responsabilidades. También precisó que únicamente Josema del filial formará parte de la convocatoria, vinculado al segundo equipo.
Respecto al mercado de invierno, Romero manifestó una postura prudente: “Estamos conformes con el rendimiento, aunque es cierto que todos los conjuntos intentarán reforzarse. Tenemos una idea definida sobre lo que queremos lograr y ahora se debe evaluar si es posible llevarlo a cabo”, concluyó.











