La Guardia Revolucionaria alerta sobre una “captura humillante” frente a una posible invasión terrestre y señala a las universidades estadounidenses en el Golfo como objetivos.
El gobierno iraní ha incrementado su discurso bélico a un nivel sin precedentes. Este domingo, tras la filtración de planes de Estados Unidos para una operación en tierra, el alto mando militar iraní advirtió que cualquier tentativa de ocupación acabará en una tragedia para las tropas estadounidenses en las aguas del Golfo Pérsico.
“Alimento para los tiburones”
El teniente coronel Ebrahim Zolfagari, portavoz del Cuartel General Central de Jatam Al Anbia, encargado de coordinar al Ejército con la Guardia Revolucionaria, emitió claras amenazas tras conocerse los planes de Trump relacionados con la captura de uranio y petróleo:
“La agresión solo resultará en una captura humillante, el desmembramiento y desaparición de los agresores. Los soldados estadounidenses serán alimento para los tiburones del Golfo Pérsico”, afirmó Zolfagari a través de la agencia Tasnim.
Advertencia sobre campus universitarios
La amenaza va más allá del ámbito militar. Los Guardianes de la Revolución han señalado como blanco estratégico a las universidades estadounidenses en Oriente Próximo, como la Universidad Texas A&M en Catar y la Universidad de Nueva York en los Emiratos Árabes Unidos.
Este aviso ocurre después de que dos instituciones académicas en Irán, incluida la Universidad de Ciencia y Tecnología en Teherán, fueran destruidas en bombardeos atribuidos a la coalición de EE. UU. e Israel.
- Ultimátum: Teherán exige que el gobierno estadounidense condene formalmente los ataques a universidades iraníes antes del lunes 30 de marzo a mediodía.
- Zona de precaución: La Guardia Revolucionaria ha recomendado a estudiantes, profesores y personal de estos campus que mantengan una distancia mínima de un kilómetro de las instalaciones, advirtiendo que los ataques podrían ser inminentes si no se cumple esta condición.
Teherán enfrentando una situación tensa
Con la diplomacia cada vez más debilitada ante amenazas de “desmembramiento”, la capital iraní amaneció este lunes cubierta por nubes tóxicas y humo, producto de recientes ataques a instalaciones petroquímicas y militares. La situación es de máxima tensión ante la posibilidad de una invasión a gran escala tras semanas de bombardeos aéreos.
La comunidad internacional observa con preocupación este cambio, que no solo afecta a las fuerzas militares, sino que también traslada el conflicto a las instituciones educativas y a la población civil de la región.
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