Este miércoles, la Comisión Europea divulgará los pormenores del préstamo de 90.000 millones de euros aprobado en diciembre para Ucrania, una iniciativa que fortalece la estrategia de defensa europea estableciendo condiciones precisas sobre el uso de los recursos.
El plan asigna 60.000 millones para gastos militares y 30.000 millones para asistencia civil. La principal novedad radica en la condición de que Ucrania deberá priorizar la compra o producción local de armamento europeo. Solo en situaciones excepcionales, cuando no sea posible conseguirlo oportunamente en la Unión Europea, podrá adquirirlo de terceros países, como Estados Unidos.
El financiamiento del préstamo se realizará mediante eurobonos, dado que Bélgica rechazó usar los activos rusos congelados para este propósito. Así, la UE asegura que los recursos contribuyan no solo a la defensa de Ucrania, sino también al fortalecimiento de la industria armamentística europea.
Por otro lado, durante la reunión del colegio de comisarios se tiene previsto aprobar un apoyo de 200 millones de euros a Groenlandia, como respuesta simbólica a recientes amenazas de Estados Unidos sobre la región ártica. Aunque la cantidad es modesta considerando la población de la isla, refleja la intención de la UE de anticiparse a posibles acciones externas que puedan poner en riesgo la seguridad europea.
De este modo, Bruselas combina el respaldo a Ucrania, el refuerzo interno del bloque y una señal de autonomía frente a Estados Unidos, en un contexto en que el conflicto ucraniano y las tensiones globales mantienen en alerta a las instituciones comunitarias.











