Después de una intensa cumbre que se extendió por más de 16 horas, los dirigentes de la Unión Europea decidieron este viernes emitir eurobonos por 90.000 millones de euros con el fin de asegurar la financiación de Ucrania durante los próximos dos años. Esta iniciativa permitirá a Kiev sostener su economía y fortalecer su capacidad de resistencia frente a la invasión rusa, aunque finalmente se descartó el uso de activos rusos congelados dentro de la UE como fuente de financiación.
El acuerdo, concretado en Bruselas, establece que Ucrania reembolsará los fondos solamente una vez que Rusia indemnice por los daños ocasionados por el conflicto, mientras que los Estados miembros asumirán temporalmente el riesgo financiero. Esta emisión representa la segunda deuda colectiva de la UE en menos de cinco años, después de la realizada durante la pandemia.
Inicialmente, el plan contemplaba emplear activos congelados del Banco Central de Rusia, pero la oposición de Bélgica y las dudas de otros países imposibilitaron esta opción. “Hemos cumplido con la promesa de financiar a Ucrania y mantendremos inmovilizados los activos rusos hasta que se compensen los daños”, explicó el presidente del Consejo Europeo, António Costa.
Asimismo, la cumbre aplazó el acuerdo comercial con Mercosur, previsto para este mes, a solicitud de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni. En relación con Ucrania, el consenso final favorece la emisión de deuda común en lugar de utilizar los activos rusos, en un contexto marcado por desacuerdos internos sobre el riesgo financiero y posibles represalias por parte del Kremlin.
Los líderes reconocieron que, aunque la cumbre tuvo un resultado agridulce debido a la incapacidad de movilizar los fondos rusos, la prioridad fue asegurar la estabilidad económica de Ucrania y preservar la unidad europea. “No tomar una decisión hubiera sido un grave error”, afirmó el presidente francés Emmanuel Macron.
Con esta medida, la UE garantiza que Ucrania contará con un respaldo financiero inmediato, mientras continúa evaluando opciones a largo plazo para la reconstrucción y la reparación por los daños derivados de la guerra.











