Un profesor de la UNED contrató de forma irregular a su hija de 13 años y cargó a la universidad gastos variados que iban desde desplazamientos familiares a Brasil hasta productos para el hogar y artículos como sal para piscina.
El Tribunal Supremo ha confirmado una condena de cinco años y tres meses de prisión para un profesor titular del Departamento de Ingeniería Eléctrica por delitos continuados de malversación y negociaciones prohibidas para funcionarios. La resolución confirma que el acusado empleó fondos públicos para costear gastos personales y favorecer a su entorno familiar.
Nepotismo y contratación irregular
Los hechos, ocurridos durante los cursos académicos 2014/2015 y 2015/2016, muestran que el condenado hizo uso de su posición como director de un máster y de varios cursos para nombrar a dedo a familiares:
- Su esposa: Médica titulada, fue contratada para impartir asignaturas en cursos de ingeniería, pese a que la normativa establece el régimen de abstención por parentesco.
- Su hija menor: El profesor simuló que su hija de 13 años colaboraba como docente. La menor recibió un pago de 6.000 euros por servicios no prestados, dado que no cumplía con la edad ni la titulación requeridas.
Uso indebido de fondos universitarios para fines personales
La investigación reveló un patrón sistemático de utilización de recursos de la UNED para asuntos ajenos a la docencia. Entre los gastos clasificados como “necesidades del curso” se encuentran:
- Desplazamientos familiares: Un viaje a Brasil junto a su esposa (6.557 €), presentado como “promoción del curso”, y otro a Berlín (3.409 €) con toda la familia, cuya justificación fue considerada inexistente por el tribunal.
- Artículos para el hogar: Facturas que incluían una batidora, tostadora, aspiradora, césped, sal para piscina, mantillo e incluso un dispositivo denominado “búho eólico”.
En total, el profesor facturó hasta 24.500 euros en concepto de desplazamientos.
Resolución del Supremo: pena para él y absolución para su esposa
A pesar de que el profesor alegó en su apelación que la contratación de familiares era una práctica habitual y reconocida en la UNED, el Tribunal Supremo desestimó este argumento y destacó que incurrió en “ilegalidades evidentes y persistentes”.
No obstante, la sentencia incluye un giro jurídico destacado:
- Condena al profesor: Se confirma la pena privativa de libertad y una inhabilitación de doce años y medio para ejercer la docencia.
- Exoneración de su esposa: El Tribunal absolvió a la mujer, considerando que debido a su formación académica pudo desconocer la ilegalidad de su contratación. Además, al haber impartido realmente las clases, no se entiende que su salario suponga malversación.
- Modificación de la indemnización: Por la absolución de la esposa, la cuantía que el profesor debe devolver a la universidad baja de 34.085 euros a 15.967,58 euros.
“Como administrador de fondos públicos, el acusado incumplió la normativa de contratación y los criterios para aprobar gastos, empleándolos incluso para uso personal”, concluye la sentencia.
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