El Teatro Real de Madrid se alista para acoger una versión innovadora titulada «El lago de los cisnes: la nueva generación», que ha marcado un antes y un después en la danza contemporánea. La propuesta, obra del destacado coreógrafo Matthew Bourne, desafía las normas del ballet clásico al contar con un elenco de cisnes masculinos. Este enfoque invita a la audiencia a reflexionar sobre temas como el deseo y la liberación.
Esta puesta en escena tiene sus raíces en la emblemática película «Billy Elliot», que narraba la historia de un joven obrero que opta por el ballet en lugar del boxeo. La trama sigue el recorrido emocional de un príncipe que lucha por encontrar su identidad en un entorno opresivo. La coreografía de Bourne presenta un trasfondo que conecta con emociones de confusión y anhelo, simbolizadas por el Cisne Blanco, figura que representa seducción y fortaleza.
Del 19 al 22 de noviembre, el público podrá disfrutar de esta propuesta en el teatro madrileño. La renombrada compañía New Adventures, que no actuaba en España desde 2017, vuelve para ofrecer un espectáculo que replantea los límites del ballet. Fundada en 1978 por Bourne, New Adventures ha sido pionera en contar historias mediante el movimiento, facilitando que el ballet se comprenda y emocione a la audiencia contemporánea.
A diferencia de la versión clásica de «El lago de los cisnes» previamente interpretada por el Ballet de San Francisco, esta adaptación incorpora un conflicto interno en el protagonista. En lugar de una princesa encantada, la historia gira en torno a un príncipe que busca expresar su voz. Los cisnes son interpretados por bailarines masculinos con el torso descubierto, lo que ofrece una perspectiva novedosa y modifica la dinámica tradicional del ballet.
La narración combina elementos dramáticos con toques de humor, convirtiéndose en una reflexión pertinente sobre la masculinidad en la actualidad. Con momentos de revelación y sofisticación cómica, esta propuesta de Bourne se dirige tanto a aficionados del ballet como a un público más joven interesado en experiencias artísticas profundas.
Además de la coreografía, la producción destaca por un diseño escenográfico impactante y vestuarios elaborados por Lez Brotherston. La iluminación, a cargo de Paule Constable, intensifica la atmósfera mediante efectos visuales innovadores que realzan la carga emocional del espectáculo.
Matthew Bourne ha expresado su vínculo personal con esta obra. En una carta al público del Teatro Real, resaltó el impacto transformador que «El lago de los cisnes» tuvo en su carrera y en la proyección internacional de su compañía. Desde su estreno en 1995, esta producción ha recibido más de cuarenta premios, entre ellos el Olivier y tres galardones Tony.
Al asistir a «El lago de los cisnes: la nueva generación», el espectador participa en una experiencia que aborda la identidad y la emancipación a través de la danza. La obra está dirigida no solo a quienes la ven por primera vez, sino también a quienes han apoyado el trabajo de Bourne y su compañía a lo largo de los años. Los organizadores invitan a disfrutar esta reinterpretación de un clásico que perdura en el tiempo.
