La reunión celebrada este miércoles para analizar la propuesta del Gobierno sobre el nuevo sistema de financiación autonómica concluyó con un rechazo casi total de las comunidades autónomas, siendo Cataluña la única que la apoyó. El encuentro tuvo lugar en Madrid y reunió a la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, junto con los consejeros autonómicos de Economía, prolongándose por más de cuatro horas.
Durante el debate, la mayoría de los consejeros autonómicos manifestaron a Montero su oposición al nuevo modelo y expresaron descontento por el hecho de que la propuesta se hubiera hecho pública previamente por el líder de ERC, Oriol Junqueras, tras una reunión con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en La Moncloa.
Representantes como Luis Alberto Marín, de Murcia, y Rocío Albert, de la Comunidad de Madrid, coincidieron en señalar que, salvo Cataluña, todas las comunidades presentes habían mostrado rechazo al sistema planteado. Albert añadió que, a su juicio, la propuesta no conseguirá aprobarse en el Congreso debido a la falta de apoyos, incluso entre los socios del propio Ejecutivo y de investidura.
«¿Cómo va a salir adelante este acuerdo?», cuestionó la consejera madrileña.
A pesar de las críticas, María Jesús Montero se mostró optimista en cuanto a que el Gobierno consiga aprobar la futura ley orgánica que regulará el nuevo modelo financiero. En una rueda de prensa, la vicepresidenta explicó que se abre ahora un periodo de negociación en el que las comunidades podrán presentar «propuestas concretas» para mejorar el sistema, antes de iniciar las conversaciones con los grupos parlamentarios.
Asimismo, Montero se comprometió a colaborar en lo que sea necesario para alcanzar un consenso y destacó que el nuevo sistema es «superior al anterior».
La ministra negó categóricamente que la propuesta incluya un supuesto «cupo separatista» para Cataluña y rechazó que el modelo estuviera diseñado para beneficiar a una única comunidad. En sus palabras, el sistema asegura la suficiencia financiera y asigna 20.975 millones de euros adicionales a las comunidades autónomas, de los cuales más de 15.000 millones se destinan a regiones gobernadas por el Partido Popular.
Durante la sesión, Montero también anunció que la adhesión al nuevo modelo será voluntaria, permitiendo que las comunidades puedan optar entre el sistema actual o el nuevo. La diferencia económica entre ambos modelos equivaldría a cerca de 21.000 millones de euros adicionales para las comunidades de régimen común en 2027. Además, informó del inicio de una serie de reuniones bilaterales técnicas.
Desde la oposición, el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, calificó la propuesta de «improvisada» y orientada a mantener a Pedro Sánchez en el poder. Recordó que su partido presentó una alternativa en septiembre de 2024, la cual no ha recibido respuesta por parte del Ejecutivo.
Incluso comunidades gestionadas por el PSOE, como Castilla-La Mancha, expresaron su desacuerdo. Su consejero de Hacienda, Juan Alfonso Ruiz Molina, criticó la falta de negociación interna en la formación y consideró que la manera en que se presentó el modelo constituye una «falta de respeto» institucional.
Por otro lado, el presidente de la Generalitat, Salvador Illa, defendió la propuesta gubernamental, calificándola como «el mejor sistema de financiación en la historia democrática». Illa señaló que el modelo permite reforzar los servicios públicos en todo el territorio nacional y subrayó que «nadie pierde», instando a las comunidades gobernadas por el PP a presentar una alternativa mejor si están en desacuerdo.











