El papa León XIV comenzó su primera gira oficial este jueves al llegar a Turquía, con el objetivo de transmitir un mensaje de paz en una zona caracterizada por la incertidumbre. Además de su estancia en Turquía, la visita incluye una parada significativa en Líbano, evidenciando la relevancia de su misión ante la actual situación tensa en Oriente Medio.
La agenda del pontífice arrancó con una reunión bilateral con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan. Este encuentro se destaca como uno de los momentos clave de la visita, destinada a reforzar las relaciones entre diversas culturas y creencias. A diferencia de su antecesor, el papa Francisco, quien pospuso esta visita, León XIV se presenta como un líder dispuesto a fomentar el diálogo y a tratar las tensiones interreligiosas.
El papa arribó al Aeropuerto Internacional Esenboga en Ankara, donde fue recibido con una ceremonia acorde a la importancia de su presencia. Según los protocolos oficiales, se llevó a cabo un acto de bienvenida en el que se rindieron honores al jefe de la Iglesia Católica, marcando un momento de relevancia para ambas naciones.
En su primer acto durante esta visita oficial, León XIV rindió homenaje a Mustafa Kemal Ataturk, fundador de la Turquía moderna, mediante una ceremonia en el mausoleo donde colocó una corona de flores. Este gesto simboliza el respeto de la Iglesia hacia los principios que Ataturk representa y refleja el interés del papa en fortalecer la convivencia pacífica en el país anfitrión.
Durante un discurso en la Biblioteca Nacional de Turquía, el pontífice abordó la complicada situación que atraviesa Medio Oriente, destacando la «fase de fuertes conflictos» que afecta a la región. En su intervención, hizo hincapié en el llamado a la paz, solicitando que Turquía desempeñe un papel como «factor de estabilidad y acercamiento entre los pueblos». Esta posición diplomática subraya el compromiso de la Santa Sede en la búsqueda activa de soluciones para la paz global.
León XIV también manifestó su esperanza de que la visita sirva como un puente para el diálogo interreligioso y contribuya a restaurar la confianza entre las distintas comunidades. Proclamar la importancia de la paz no solo constituye un objetivo de esta gira, sino que es un mandato que define su papado, aspirando a un liderazgo inclusivo.
Además de las reuniones oficiales, el recorrido del papa incluye encuentros con diversas comunidades religiosas. En Líbano, país reconocido históricamente por su diversidad cultural y religiosa, su presencia se espera que sea un símbolo de esperanza para la restauración de la paz y la estabilidad en una nación que ha enfrentado recientes tensiones internas.
Finalmente, con el avance de su viaje, se prevé que León XIV se reúna en varios puntos estratégicos con líderes locales, comunidades y organizaciones no gubernamentales. Cada uno de estos encuentros será fundamental para afianzar su propósito de fomentar el diálogo y la paz en una región donde la inestabilidad sigue siendo una constante.
