El equipo cántabro encabeza la Segunda División con una contradicción deportiva evidente, marcada por una notable vulnerabilidad defensiva y un debate constante sobre la figura de un José Alberto tan emblemático como cuestionado.
SANTANDER – El fútbol, a diferencia de las ciencias exactas, permite que lo aparentemente ilógico sea habitual. El Racing de Santander, que lidera la categoría tras más de una década de dificultades, ejemplifica esta paradoja. Tras 14 años alejado de la élite, el club se encuentra en lo más alto, aunque su rendimiento refleje la lucha constante de un equipo en apuros: ocupa el tercer puesto entre los equipos más goleados y su entrenador, a pesar de los resultados, no acaba de conectar plenamente con la afición.
Una táctica fuera de lo común
Un análisis externo que no tuviera en cuenta la clasificación encontraría difícil colocar al Racing en la primera posición. Las decisiones de José Alberto desafían las convenciones tradicionales en el fútbol:
- Defensa dinámica: Un central, Javi Castro, desempeña funciones propias de un lateral fijo. Además, los experimentos defensivos recientes han dejado al equipo vulnerable, como demostró la derrota por 6-2 en Andorra.
- Goleo sin delanteros clásicos: Aunque cuenta con delanteros experimentados como Arana, Villalibre o Jaime Mata, el protagonismo goleador ha recaído en un joven sin mucha experiencia (Manex, hasta su lesión) y un extremo convertido en delantero, el georgiano Guliasvili, que mide 1,75 metros. El máximo goleador es Andrés Martín, un mediapunta con 17 anotaciones, nada parecido a un típico ‘nueve’.
- Jugadores clave desde el banquillo: El caso de Asier Villalibre destaca. Es el jugador más efectivo y querido, pero también suma casi tantas suplencias como partidos jugados, debido a lesiones y una gestión de minutos que a veces genera dudas entre la afición.
José Alberto y su aislamiento
El banquillo en El Sardinero es un lugar cargado de contrastes. José Alberto se ha convertido en el tercer entrenador con más partidos dirigidos en la historia del club (151), manteniendo al Racing en puestos de ascenso directo durante 53 jornadas. No obstante, las dudas por golpes anteriores, como las eliminaciones frente a Vila-real y Mirandés, aún afectan su valoración.
«Hay una percepción dividida. Mientras el estadio manifiesta un respaldo cercano al 85%, en las redes sociales y debates públicos el desapego es significativo», comentan fuentes próximas al club.
Tras la victoria destacada contra el Sporting, la imagen fue reveladora: mientras los jugadores festejaban con ‘La Gradona de los Malditos’, el entrenador se retiraba solo por el túnel de vestuarios, en un segundo plano discreto, alejado del protagonismo habitual en los líderes de la categoría.
Un duelo decisivo y tenso
El Racing afronta ahora un desafío crítico. El próximo domingo recibirá al Almería, segundo en la tabla, en un encuentro que definirá si su liderato se asienta en un bloque firme o es fruto de la épica momentánea.
En Santander, el sentir es contradictorio: son vistos como privilegiados por sus rivales, pero viven con una ansiedad constante. El Racing domina la clasificación, aunque lo hace con la preocupación de quien sabe que sigue siendo uno de los equipos más goleados de la liga.
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