El equipo dirigido por José Juan Romero atraviesa una serie de resultados negativos relacionados con una oleada de lesiones que afectan a jugadores clave en varias posiciones.
El AD Ceuta enfrenta su etapa más complicada en esta temporada de LaLiga Hypermotion. Después de un inicio sin contratiempos en cuanto a lesiones, la enfermería se ha convertido en el mayor desafío para un conjunto que empieza a sufrir el desgaste de la competición. Aunque el entrenador, José Juan Romero, afirma contar con una plantilla extensa, la realidad en el campo muestra cómo la ausencia de jugadores determinantes limita la competitividad del equipo.
Un centro del campo menguado
La zona media es la más afectada. La reciente lesión de Kuki Zalazar supuso un importante revés tanto a nivel anímico como deportivo; el futbolista hispano-uruguayo sufrió una rotura en Anduva precisamente cuando vivía su mejor momento goleador. Desde entonces, el Ceuta ha sumado dos derrotas consecutivas frente a Las Palmas y Deportivo.
Además, la situación en la medular presenta estos desafíos:
- José Campaña: El fichaje del mercado invernal continúa recuperándose para poder debutar y aportar al equipo.
- Rubén Díez: Compite infiltrado debido a una lesión en el tobillo, con una operación que parece inevitable a futuro.
Desafíos en defensa y ataque
La defensa también presenta dificultades. La ausencia de Anuar en el lateral derecho ha obligado a José Juan a modificar su esquema. Ante la falta de ritmo y confianza en Manu Sánchez —quien tuvo una reincorporación testimonial en el último encuentro— y Almenara, el técnico ha optado por situar a Aisar en la defensa, lo que reduce su influencia ofensiva en su posición habitual como extremo.
En la delantera, el equipo muestra dependencia de su máximo goleador. Con Marc Domenech lesionado tras anotar frente al Granada, no existe un sustituto natural para Marcos Fernández. Si este último disminuye su rendimiento o requiere descanso, las alternativas desde el banquillo no brindan garantías suficientes en la actualidad.
Un calendario exigente
El Ceuta, que se sitúa actualmente en una zona tranquila de la tabla aunque con atención a los puestos altos, afronta un tramo complicado. De los próximos cuatro partidos, tres serán fuera de casa (Leganés, Burgos y Eibar), un aspecto que históricamente se le ha dificultado. En medio de estas visitas, recibirán a un Cádiz que busca puntos y no facilitará el encuentro.
Con 12 jornadas restantes, el conjunto caballa debe recuperar a sus jugadores lesionados para evitar que su ventaja en la clasificación se reduzca prematuramente.
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