El Ejecutivo ha expresado una mezcla de ironía y escepticismo ante los fundamentos legales con los que el Tribunal Supremo ha condenado al exfiscal general del Estado, Álvaro García Ortiz. Aunque el Gobierno mantiene que respeta la resolución —reflejado en el nombramiento de la nueva fiscal general, Teresa Peramato— varios ministros han cuestionado el argumento principal de la sentencia, que atribuye la filtración de un correo sobre la pareja de Isabel Díaz Ayuso a García Ortiz “o a alguien de su círculo”, pese a la ausencia de pruebas concluyentes en el juicio.
Fuentes del Gobierno confían en que el Tribunal Constitucional finalmente dará la razón a García Ortiz tras la presentación de su recurso de amparo.
Tono irónico desde el Ejecutivo
Óscar López, ministro para la Transformación Digital y líder del PSOE en Madrid, fue la crítica más destacada. En una entrevista en TVE, puso en duda la lógica jurídica del Tribunal Supremo:
“He visto muchas historias de Hollywood con más originalidad que esta sentencia. El argumento fundamental es que, aunque no tenemos pruebas contra el fiscal, tampoco puede ser otra persona”, indicó.
Por su parte, el ministro de Transportes, Óscar Puente, también jurista, se unió al tono irónico a través de la plataforma X:
“Lo de Jack el destripador fue obra de él o de alguien cercano. Siempre fue así”, escribió, junto a un vídeo de carácter humorístico.
López añadió que Miguel Ángel Rodríguez, jefe de gabinete de Ayuso, debería asumir responsabilidades:
“Quien tendría que dimitir es Miguel Ángel Rodríguez. Fue una falsedad generada por la Comunidad de Madrid, pero eso parece no importar”, lamentó.
Robles insta al respeto hacia el Supremo
En contraste, la ministra de Defensa, Margarita Robles, evitó las críticas a la judicatura y manifestó su apoyo a la institución:
“Tengo plena confianza en el Tribunal Supremo. La democracia no puede funcionar sin confianza en todas sus instituciones”, afirmó.
Reacciones en la izquierda: desde el sarcasmo hasta la crítica firme
La portavoz del PSOE, Montse Mínguez, también recurrió a la ironía para cuestionar la sentencia, señalando un concepto jurídico novedoso:
“La filtración sin filtrar”.
Además, el partido emitió un comunicado respaldando el voto particular de dos juezas que consideran que la resolución no especifica ni cómo ni dónde habría intervenido García Ortiz.
Desde Sumar, la respuesta fue más contundente. El partido hizo un llamado a “defender la democracia”, considerando que la sentencia responde a intereses de “grandes poderes” políticos y económicos:
“Se ha escrito una sentencia a medida para condenar a un hombre justo”, denunciaron.
Por su parte, Podemos elevó el tono de la crítica. La eurodiputada Irene Montero calificó la resolución de “golpista” y pidió una reacción política:
“No es momento de indignación, sino de responder democráticamente a la derecha golpista”, sostuvo.










