El Consejo de Ministros aprobó este miércoles, 7 de enero de 2026, un anteproyecto de ley que modificará el mercado de créditos al consumo en España. La normativa busca proteger a las familias frente al sobreendeudamiento limitando los tipos de interés en préstamos al consumo, microcréditos y tarjetas revolving.
El ministro de Economía, Comercio y Empresa, Carlos Cuerpo, destacó la necesidad de esta regulación para controlar las prácticas de algunas plataformas digitales y entidades financieras que aplican costos elevados a los consumidores más vulnerables.
Nuevos topes según el importe
El Ministerio de Economía ha diseñado un sistema en el que la TAE máxima se establecerá sumando un margen al tipo de interés medio del mercado. Los límites, basados en datos actuales, se distribuyen así:
• Para créditos inferiores a 1.500 euros, el tope será 15 puntos porcentuales sobre el tipo medio, situándose alrededor del 15% efectivo.
• En préstamos entre 1.500 y 6.000 euros, el margen añadido será de 10 puntos porcentuales.
• Para importes superiores a 6.000 euros, la limitación será más estricta: 8 puntos sobre el tipo medio si el plazo es menor a ocho años, y 6 puntos si supera ese periodo.
Estos límites serán revisados y actualizados trimestralmente por el Banco de España para adaptarse a la situación financiera vigente.
Medidas urgentes de aplicación
Ante la duración de la tramitación parlamentaria, el Gobierno ha establecido una medida provisional que fija un límite máximo transitorio del 22% en cualquier nueva operación. Este tope también aplicará a la cancelación de tarjetas revolving existentes, facilitando un alivio inmediato a los usuarios.
Además, la ley elimina los microcréditos con plazos inferiores a tres meses. Esta medida pretende acabar con los préstamos rápidos que suelen generar ciclos de deuda debido a sus breves vencimientos y costes ocultos.
Apoyo al aumento del Salario Mínimo Interprofesional
Durante la presentación de estas medidas, Carlos Cuerpo apoyó la propuesta de la vicepresidenta Yolanda Díaz de elevar el Salario Mínimo Interprofesional (SMI) un 3,1%. El ministro la calificó de equilibrada y positiva, subrayando que puede contribuir a que el crecimiento económico beneficie directamente a los trabajadores sin perjudicar la creación de empleo.
