Antes del inicio de las fiestas navideñas, el Congreso de los Diputados concluyó su periodo de sesiones con una clara aprobación de diversas iniciativas sociales promovidas por el Gobierno, aunque volvió a mostrar su desacuerdo con la senda de déficit y el techo de gasto que permiten elaborar los Presupuestos Generales del Estado para 2026.
En su última sesión del año, la Cámara dio luz verde a varias propuestas sociales, entre las que destacan dos leyes y la ratificación de tres decretos-ley. Entre ellas, sobresalen la Ley de Servicios y Atención a la Clientela, que busca fortalecer los derechos de los consumidores, y una revisión de la Ley de Dependencia que pretende optimizar la atención a domicilio y los servicios para personas con dependencia.
Asimismo, se aprobaron decretos que incluyen incrementos salariales para más de tres millones de empleados públicos, la autorización para que los ayuntamientos con superávit puedan destinar esos fondos a inversiones sostenibles, además de un nuevo paquete de ayudas para la isla de La Palma tras los recientes fenómenos naturales adversos. Estas medidas contaron con apoyos incluso desde partidos de la oposición.
No obstante, el Ejecutivo experimentó un revés en materia económica. La senda de déficit y el techo de gasto fueron nuevamente rechazados por los grupos parlamentarios del PP, Vox, Junts y UPN, mientras que Unidas Podemos optó por la abstención. Esta situación complica otra vez la aprobación de los presupuestos del próximo ejercicio en un entorno parlamentario fragmentado.
A pesar de estos contratiempos, el Gobierno de Pedro Sánchez cierra este periodo con un balance notable en el ámbito social, habiendo impulsado y aprobado 50 iniciativas durante este tiempo: 28 leyes y 22 decretos-ley. Desde el Ejecutivo valoran estos resultados como un reflejo de su compromiso con el fortalecimiento del estado de bienestar, antes de afrontar las negociaciones presupuestarias que se avecinan.











