Durante las últimas tres décadas, la dieta mediterránea ha ido perdiendo terreno frente a productos creados en laboratorio. La combinación precisa de azúcar, grasa y sal está diseñada para alcanzar un «punto de felicidad» sensorial, lo que ha contribuido al incremento de obesidad y diabetes.
La despensa en España ha experimentado un cambio profundo. Lo que solía ser una oferta basada en alimentos frescos y recetas tradicionales, ahora está dominado por productos ultraprocesados, cuyo consumo se ha triplicado en el país. Este fenómeno se debe a un estilo de vida acelerado y a la disponibilidad de alimentos económicos y accesibles formulados científicamente para resultar muy atractivos.
La combinación clave y el concepto de Bliss Point
Estos productos no solo contienen ingredientes, sino que son el resultado de una ingeniería que busca influir en las decisiones del consumidor. La nutricionista Adriana Martín Peral explica que la industria alimentaria optimiza la mezcla de tres componentes esenciales: azúcar, grasa y sal.
El propósito es alcanzar el denominado Bliss Point (punto de felicidad):
- Placer sensorial: Un nivel de sabor que proporciona el máximo disfrute sin causar saciedad inmediata.
- Consumir en exceso: Al no generar una rápida sensación de saciedad, el consumidor tiende a ingerir más cantidad de alimento.
- Estimulación cerebral: Esta mezcla favorece la liberación de dopamina, activando el sistema de recompensa y generando una dependencia química comparable a otras adicciones.
Un impacto creciente en la salud pública
El efecto de este modelo de alimentación en la salud pública española es evidente y preocupante. Instituciones como la Universidad de Harvard alertan que la alta densidad calórica combinada con la casi ausencia de fibra y proteínas interfiere con los mecanismos naturales de saciedad del organismo.
Los especialistas identifican varias consecuencias directas, tales como:
- Enfermedades metabólicas: Incremento de la obesidad y la aparición de diabetes tipo 2.
- Problemas inflamatorios: Relación con trastornos gastrointestinales y cuadros depresivos causados por inflamación sistémica.
- Dependencia alimentaria: Un condicionamiento cerebral que favorece la preferencia por ultraprocesados sobre alimentos naturales.
Lo que inicialmente fue una opción para ahorrar tiempo en la cocina se ha convertido en una trampa biológica. El desafío actual para la salud pública reside en mejorar el etiquetado y aumentar la conciencia social sobre un mercado donde el bajo costo y la palatabilidad prevalecen sobre la calidad nutricional.
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