El equipo dirigido por Simeone accede a la final de la Copa del Rey tras la intensa reacción del FC Barcelona (3-0), que se quedó a un gol de lograr una remontada histórica.
En el Spotify Camp Nou, la noche estuvo cargada de tensión y momentos emocionantes. El Atlético de Madrid alcanzó la final de la Copa del Rey 2026, después de superar una difícil prueba. Los jugadores de Hansi Flick, impulsados por un destacado Marc Bernal y un impecable Pedri, vencieron por 3-0 y pusieron contra las cuerdas al Atlético hasta el minuto 96, pero no lograron superar el 0-4 de la ida.
La estrategia de Flick: “Dos goles en cada tiempo”
Antes del partido, Hansi Flick solicitó dos goles en cada mitad y el Barcelona salió en busca de ese objetivo. Desde el inicio, dominó el juego con casi un 70% de posesión en la primera parte. Tras varias oportunidades de Ferran Torres y Raphinha, fue Marc Bernal quien abrió el marcador en el minuto 29, gracias a una gran jugada de Lamine Yamal.
La situación se complicó aún más para el Atlético justo antes del descanso. En el tiempo añadido, un penalti cometido por Pubill sobre Pedri permitió a Raphinha colocar el 2-0. La afición del Camp Nou se animaba, y la remontada dejó de ser un sueño para convertirse en una perspectiva tangible.
Marc Bernal reaviva la esperanza
La segunda parte siguió con la misma dinámica: un Barça volcado en ataque y un Atlético resistiendo como podía. En el minuto 72, Marc Bernal volvió a anotar, logrando su doblete tras un centro preciso de Cancelo. Con el 3-0 en el marcador, el Barcelona necesitaba solo un gol más para forzar la prórroga.
La intensa resistencia del equipo de Simeone
Los últimos minutos fueron una prueba de resistencia para el Atlético. Simeone tuvo que reorganizar su equipo debido a las lesiones de Giuliano Simeone y el cansancio de sus jugadores. El Barcelona intentó todo: Araújo acabó jugando como delantero centro, Gerard Martín rozó el travesaño y el equipo reclamó dos penaltis en los minutos finales por caídas de Lamine Yamal y Raphinha.
El Atlético tuvo la oportunidad de sentenciar con un disparo de Sorloth en el minuto 94, que se fue por encima del travesaño. Finalmente, el pitido del árbitro De Burgos Bengoetxea alivió al conjunto rojiblanco, que vuelve a disputar una final de Copa trece años después de la última con Simeone. Por su parte, el Barcelona se despidió entre emociones tras un gran esfuerzo y las molestias de las lesiones de Koundé y Baldé.
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