En las últimas horas, las fuerzas estadounidenses desplegadas en el sur del Caribe han intensificado sus operaciones, pese a la cercanía del huracán Melissa, catalogado como el más severo del año en la región. El Pentágono informó que durante una serie de acciones el lunes se hundieron cuatro embarcaciones vinculadas al tráfico de drogas; en estos incidentes, que las autoridades definieron como “ataques cinéticos letales”, fallecieron al menos 14 personas.
Pete Hegseth, secretario de Guerra de Estados Unidos, señaló que “las cuatro embarcaciones estaban identificadas por nuestros servicios de inteligencia, transitaban por rutas conocidas de narcotráfico y transportaban drogas”. Según su relato, solamente uno de los tripulantes sobrevivió a los confrontamientos y fue rescatado en colaboración con las autoridades mexicanas.
El secretario Hegseth añadió que “este Departamento ha dedicado más de veinte años a defender otros países. Ahora protegemos el nuestro. Estos narcoterroristas han causado más bajas entre estadounidenses que Al Qaeda, y serán tratados de la misma manera. Los rastrearemos, los vincularemos con redes y después los perseguiremos y neutralizaremos”.
Fuentes militares indicaron que estas operaciones elevan a 13 el total de ataques realizados contra 14 embarcaciones en la zona, con un saldo conjunto de 57 fallecidos y tres sobrevivientes. Las autoridades califican a los objetivos como “narcoterroristas” y sostienen que las lanchas intervenidas participaban en el transporte de drogas mediante rutas marítimas conocidas.
El aumento de la presión militar estadounidense en aguas caribeñas coincide con la orden de desplegar el portaaviones USS Gerald R. Ford. Según responsables castrenses, este portaaviones —considerado el más avanzado de la Marina estadounidense— fue redirigido desde el Mediterráneo para unirse a un grupo de combate compuesto por siete buques de guerra, un submarino y unidades de marines de élite. Una de estas unidades se encuentra actualmente en Trinidad y Tobago, cerca de Venezuela.
En Venezuela, fuentes gubernamentales han acusado a Washington de planificar un “autoataque” contra el Gerald Ford, sumándose a la tensa relación bilateral. Desde Caracas no se ha confirmado oficialmente la implicación o presencia de las embarcaciones hundidas en actividades de narcotráfico.
Esta escalada militar ocurre en un contexto meteorológico complicado, pues el huracán Melissa se aproxima a la zona, dificultando las labores de búsqueda y rescate y generando riesgos humanitarios y de seguridad para las costas del Caribe.
La Casa Blanca y el Pentágono no han emitido declaraciones adicionales más allá de las de Hegseth; las autoridades mexicanas confirmaron su colaboración en el rescate del único sobreviviente de los incidentes del lunes. Las investigaciones continúan para esclarecer las circunstancias y la identificación de las víctimas.











