La fiscalía de la Audiencia Nacional inicia investigaciones contra el cantante español tras los testimonios de dos extrabajadoras.
El universo de la música y la sociedad española se encuentran en estado de shock. Julio Iglesias, el artista español más universal, se enfrenta a una de las crisis más graves de su carrera tras ser denunciado por presunto abuso sexual, agresión y acoso. La investigación, liderada por elDiario.es y Univisión Noticias, detalla hechos que podrían constituir delitos de trata de seres humanos con fines de trabajo forzado y servidumbre.
Los detalles de la denuncia contra Julio Iglesias
Según la información que ha trascendido, los hechos habrían ocurrido entre enero y octubre de 2021 en las residencias de lujo que el cantante posee en la República Dominicana y las Bahamas. La denuncia, apoyada por la organización internacional Women’s Link Worldwide, describe un escenario de condiciones laborales abusivas y graves delitos contra la libertad sexual.
Las dos denunciantes, identificadas bajo los nombres ficticios de Rebeca y Laura, ya han sido citadas a declarar por la Fiscalía. Además, se informa de que nuevas trabajadoras podrían sumarse al testimonio tras la rueda de prensa ofrecida por la organización feminista que las asesora.
Reacciones del entorno: Isabel Preysler y su familia
El impacto en el círculo íntimo del artista ha sido inmediato. Isabel Preysler, madre de sus tres hijos mayores, se encuentra «profundamente impactada» y en estado de shock. Al igual que sus hijos, la socialité ha optado por un silencio sepulcral, siguiendo aparentemente la voluntad del cantante de no alimentar la vorágine mediática.
Por otro lado, su hija Cristina ha mantenido una postura tajante de hermetismo, mientras que figuras cercanas como Ramón Arcusa (Dúo Dinámico) han confirmado que el artista se encuentra «muy preocupado» por la gravedad de las acusaciones.
Guerra política y mediática en España
El caso ha saltado rápidamente a la arena política, convirtiéndose en un arma arrojadiza:
- Isabel Díaz Ayuso: La presidenta de la Comunidad de Madrid ha defendido el legado del artista, calificando las peticiones de retirada de honores como un intento de desprestigio por parte de la «ultraizquierda».
- Alberto Núñez Feijóo: El líder del PP ha calificado los testimonios como «muy graves» y ha instado a que la Justicia determine la veracidad de los hechos.
- Gobierno de España: Se estudia ya la retirada de la Medalla al Mérito en las Bellas Artes concedida en 2010.
En el ámbito televisivo, el debate ha sido incendiario. Mientras Ana Obregón defendía la presunción de inocencia de su amigo asegurando que Julio «siempre ha tratado bien al servicio», periodistas como Rosa Villacastín o María Patiño han criticado duramente esta postura, alegando que este tipo de defensas invisibilizan a las posibles víctimas.
¿El «Spotlight» español?
El periodista Jordi Évole ha comparado la investigación periodística con la película Spotlight, destacando el rigor de la información publicada. Évole reveló además que se intentó contactar con el equipo de Julio Iglesias durante diez días antes de la publicación, sin obtener respuesta.
Mientras la Diputación de Málaga aclara que el cantante no ostenta finalmente el título de Hijo Adoptivo al no culminar el proceso, el foco se mantiene en la Audiencia Nacional. La sociedad espera ahora que la justicia aclare si el «truhán y señor» de la canción española cruzó líneas penales que empañarían para siempre su legendaria carrera.











