El aumento del conflicto entre Israel y Hezbolá ha llevado a un importante sector de la población libanesa a evacuar sus hogares en cuestión de minutos. La saturación de los refugios y la expansión de los bombardeos a áreas antes consideradas seguras en Beirut han alertado a organizaciones como ACNUR y Médicos Sin Fronteras sobre una emergencia humanitaria de magnitud significativa.
La situación en Líbano se ha deteriorado notablemente. Numerosas familias, principalmente de los suburbios de Beirut y del sur del país, han abandonado sus viviendas casi sin pertenencias y afrontan la incertidumbre de alojarse en refugios improvisados. Según los datos actuales, la cifra de personas desplazadas forzosamente alcanza ya casi un millón, en un país cuya población total es inferior a seis millones.
Colapso en los refugios y condiciones precarias en la vía pública
El Gobierno libanés ha convertido aproximadamente 700 escuelas en centros de acogida que actualmente acogen a 122.000 personas. No obstante, esta cifra apenas refleja una parte del problema. Muchos desplazados han debido optar por alternativas informales, como alquilar viviendas, recibir apoyo de familiares o enfrentarse a situaciones graves, durmiendo en vehículos, parques, iglesias o mezquitas.
Dalal Harb, portavoz de ACNUR en Líbano, destaca desde Beirut la gravedad del contexto: «No existe actualmente ningún lugar seguro. Día tras día evaluamos las condiciones para determinar dónde podemos estar». La intensidad de los ataques aéreos, que incluyen bombardeos selectivos tanto en el centro de la capital como en zonas costeras donde se habían refugiado familias desplazadas, ha provocado al menos 826 muertos y 2.009 heridos en todo el territorio nacional.
El impacto emocional y el intento de mantener la normalidad
Para cientos de miles de libaneses, esta es la segunda vez en menos de año y medio que deben dejar atrás sus vidas debido a la amenaza bélica. Este trauma acumulado es especialmente visible en niños, que presentan casos de ansiedad severa y mutismo, mientras los adultos tratan de conservar pequeños gestos cotidianos, como la preparación de comidas tradicionales en los centros de acogida, para sobrellevar la incertidumbre de un futuro que ha cambiado drásticamente en minutos.
Respuesta humanitaria en un país afectado por crisis
El conflicto ha tomado por sorpresa a Líbano, que ya enfrentaba una profunda crisis socioeconómica, complicando la atención a los afectados. Organizaciones como Médicos Sin Fronteras han reorganizado sus esfuerzos para poner en marcha clínicas móviles enfocadas en:
- Atención de urgencias pediátricas.
- Servicios psicosociales.
- Distribución de medicamentos para enfermedades crónicas y respiratorias.
Por su parte, ACNUR coordina la entrega diaria de artículos básicos, desde colchones hasta bidones de agua. La comunidad internacional ha comenzado a responder mediante paquetes de ayuda financiera —incluyendo una aportación española de 9 millones de euros—, aunque las organizaciones en terreno insisten en que el apoyo debe mantenerse y fortalecerse para evitar que la situación se agrave aún más para la población civil.
Únete al canal de WhatsApp de Más que al día
Recibe las alertas de última hora directamente en tu móvil.
UNIRME GRATIS AL CANAL

















