El Gobierno de España se encuentra nuevamente en el centro del debate tras la revelación de que en 2022 clasificó como “secreto” la documentación relacionada con la participación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero en el rescate de la aerolínea Plus Ultra durante la pandemia de COVID‑19. Esta medida limitó el acceso de los parlamentarios a información detallada sobre la asistencia de Zapatero a reuniones vinculadas con el rescate y su rol específico, lo que ha provocado un incremento en las críticas desde la oposición.
Esta información cobra relevancia en el contexto de la investigación judicial en marcha sobre Plus Ultra, donde la Fiscalía Anticorrupción y la Guardia Civil analizan el posible uso indebido de los 53 millones de euros que fueron concedidos a la compañía en 2021. Inicialmente, esta cantidad fue otorgada como préstamo dentro del programa de apoyo a empresas estratégicas durante la crisis sanitaria, pero la investigación ahora examina si los fondos pudieron haberse empleado en supuestas actividades de blanqueo de capitales vinculadas a Venezuela.
Frente a esta situación, la oposición política ha intensificado sus acciones: el Partido Popular ha anunciado que convocará a Zapatero a comparecer en la comisión de investigación del Senado, conocida como comisión Koldo, para que aclare su presunta relación con los hechos y las reuniones previas al otorgamiento de las ayudas a Plus Ultra. Por otro lado, Vox ha presentado iniciativas parlamentarias para exigir al Ejecutivo información completa, incluyendo solicitudes para que Zapatero comparezca y explique su acceso a lugares oficiales como Monte de El Pardo, donde supuestamente mantuvo encuentros con directivos de la aerolínea investigada.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha defendido públicamente la transparencia en la concesión de las ayudas a Plus Ultra y otros respaldos similares durante la pandemia, señalando que se trataron de préstamos otorgados conforme a la normativa vigente y bajo el control del Tribunal de Cuentas. Asimismo, indicó que no ha tenido la oportunidad de tratar este asunto directamente con Zapatero.
La investigación judicial continúa bajo secreto de sumario, implementándose medidas cautelares para algunos directivos detenidos, como la retirada de pasaportes y la obligación de presentarse periódicamente ante la autoridad judicial, mientras se analizan las posibles irregularidades en la gestión de las ayudas públicas.











