Con la llegada de la Semana Santa, una de las tradiciones culinarias más representativas de España vuelve a estar presente: las torrijas. Este postre, sencillo y delicioso, debe su éxito principalmente a la selección adecuada de ingredientes. Ante estas fechas, la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) ha estudiado los aspectos fundamentales para obtener una torrija de calidad, destacando qué tipos de pan ofrecen la textura adecuada para que el dulce no se deshaga durante su elaboración.
Relevancia de una miga firme
Según especialistas, la clave para una buena torrija en casa está en que el pan funcione como una esponja, absorbiendo la leche —usualmente infusionada con canela y piel de limón— sin que se desintegre durante la fritura. La OCU recomienda emplear pan duro, idealmente del día anterior, para lograr un buen equilibrio entre suavidad y consistencia.
La organización desaconseja ciertos tipos de pan que complican el proceso debido a su composición. Por ejemplo, la chapata, cuyo interior muy alveolado y corteza dura no son convenientes, o el pan de molde fino, que suele romperse con facilidad al manipularlo. Por otro lado, tanto los panes especiales para torrijas —que pueden conseguirse en panaderías artesanales o en producción industrial— como el tradicional pan candeal son las opciones preferidas por tener una miga compacta y corteza suave. Para quienes busquen una alternativa económica, el pan de barra duro también es válido, aunque es necesario aumentar el tiempo de remojo.
Evaluación de productos en supermercados
Dentro de su análisis, la OCU ha probado diferentes productos disponibles en supermercados con el fin de orientar al consumidor. El pan para torrijas de Carrefour ha recibido una valoración destacada en la degustación, reconocida por su capacidad para absorber líquido y mantener su forma tras la fritura, además de presentar un sabor y textura equilibrados. Este producto cuesta 1,99 euros por 350 gramos (5,69 euros/kg).
El pan especial de Hacendado (Mercadona) también ha tenido una buena aceptación debido a su rendimiento durante la cocción. Contiene ingredientes como aceite de girasol, azúcar, limón y canela, situándose como una opción competitiva y económica, con un precio de 1,13 euros por una barra de 500 gramos (2,26 euros/kg).
Aunque todos los artículos evaluados cumplen la función principal de resistir el rebozado y la fritura, la OCU recomienda a los consumidores revisar las etiquetas. La organización señala que hay diferencias considerables en cuanto a la presencia de aditivos, recordando que algunos productos industriales incluyen ingredientes que no forman parte de la receta tradicional, por lo que una elección informada es esencial para conservar la esencia de este postre típico de la Semana Santa.
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