El progreso de la economía española en 2026 estará condicionado por las repercusiones del conflicto en Irán, con un crecimiento previsto en torno al 2%. A pesar de la incertidumbre geopolítica y el aumento de los precios, los especialistas descartan un escenario de estanflación, fenómeno ausente desde la crisis del petróleo de 1973 y que actualmente no presenta las condiciones estructurales necesarias.
Impacto limitado y ausencia de estanflación
Manuel Hidalgo, economista, profesor en la Universidad Pablo de Olavide e investigador de EsadeEcPol, indica que el efecto del conflicto será más notorio en el primer trimestre de 2026, periodo en el que prevé un crecimiento del PIB del 0,4%, la mitad del avance que se espera cierre 2025. Sin embargo, apunta que «no se contempla ninguna contracción económica» y calcula que la inflación se situará entre el 3% y el 4%, lejos del incremento registrado tras la invasión de Ucrania.
Los expertos rechazan comparaciones con la crisis de 1973, señalando una menor dependencia de los combustibles fósiles y una evolución significativa en el mercado laboral y empresarial. Además, califican la estanflación como un proceso prolongado de aumento simultáneo de precios y salarios, que no coincide con las circunstancias actuales.
La duración del conflicto, clave para la economía
Por su parte, Ignacio Cantos, director de inversiones en ATL Capital, coincide en que el conflicto frenará el crecimiento sin provocar un estancamiento. Considera que el impacto en el coste de los hidrocarburos debería reducirse cuando se normalice el tránsito por el estrecho de Ormuz, describiendo la subida inflacionaria como un hecho puntual y temporal.
Las previsiones de distintas instituciones reflejan esta cautela:
• Funcas: pronostica que la inflación superará el 3% antes del verano, afectando al PIB con una reducción de dos décimas hasta situarlo en el 2,2%.
• CaixaBank Research: estima una bajada de cuatro décimas en el crecimiento, hasta el 2%, bajo la hipótesis de un barril de petróleo a 82 dólares y un precio del gas de 45 euros por megavatio hora (MWh).
El consejero delegado de CaixaBank, Gonzalo Gortázar, destaca que, aunque la economía española parte de una posición sólida y con un sector financiero robusto, el conflicto está tensando la curva de tipos a largo plazo, lo que podría aumentar los costes hipotecarios. Frente a este escenario, expertos como Manuel Hidalgo sugieren que, si el conflicto se prolonga, el Gobierno debería valorar medidas de apoyo, como reducir el IVA y la carga fiscal en la factura eléctrica, para aliviar la presión sobre las familias.
Únete al canal de WhatsApp de Más que al día
Recibe las alertas de última hora directamente en tu móvil.
UNIRME GRATIS AL CANAL

















