La Audiencia Provincial de Madrid emitió una sentencia contra tres individuos implicados en el secuestro y agresiones a un joven en Collado Villalba, con la intención de apropiarse de un premio de 25.000 euros obtenido en el Sorteo Extraordinario de Navidad. Los acusados, denominados Rudolf, Javier y Alberto, recibieron penas de prisión que oscilan entre tres y seis años por los delitos de detención ilegal, agresiones y torturas.
Los hechos ocurrieron en enero de 2024, aunque la resolución judicial se ha dado a conocer en diciembre de 2025, revelando un plan violento llevado a cabo por personas que la víctima consideraba amigos.
Violencia con una sartén para obtener las claves bancarias
Después de descubrir que Carlos (nombre ficticio) había recibido un ‘‘pellizco’’ de la lotería, los agresores iniciaron una acción violenta. Primero, irrumpieron en la casa de Leopoldo, un amigo común, y lo amenazaron con una pistola para localizar a Carlos.
Al capturar a Carlos y a otra persona que lo acompañaba, la situación se agravó:
- La agresión: Llevaron a Carlos a la cocina, le cubrieron la cabeza con una toalla y le propinaron golpes contundentes con una sartén.
- Su propósito: Los atacantes buscaban obtener las claves de las cuentas bancarias para transferir los 25.000 euros del premio a sus propias cuentas.
Un mensaje de texto genera sospechas
El plan comenzó a desintegrarse cuando los secuestradores forzaron a Carlos a enviar un mensaje de texto a su novia para disuadirla de acudir a la vivienda. Sin embargo, el tono extraño del mensaje levantó sospechas en la joven, quien decidió presentarse en el lugar de inmediato.
Al llegar, la mujer también fue amenazada con un arma y le quitaron el DNI, amenazándola con hacer daño a su familia si informaba a la policía. Tras ser liberada junto a otro de los detenidos, ambos acudieron a las autoridades, lo que permitió impedir el robo.
Decisión judicial
A pesar del nivel de violencia empleado, los agresores no consiguieron apropiarse del dinero. La sentencia resalta la gravedad de las torturas y el uso de armas de fuego para intimidar a las víctimas.
Este caso coincide con el sorteo de este año y sirve como un recordatorio serio sobre la importancia de mantener la discreción al resultar ganador de un premio de la Lotería de Navidad.











