Ceuta podría dejar atrás su condición de isla energética durante este mes de enero con la activación de la conexión eléctrica que la une a la península. Así lo ha indicado la delegada del Gobierno en la ciudad autónoma, Cristina Pérez, quien confía en que Red Eléctrica cumpla los plazos establecidos para poner en marcha este nuevo sistema de suministro.
De acuerdo con El Pueblo de Ceuta, este proyecto, considerado fundamental para el desarrollo energético de la ciudad, se ha completado con la instalación de dos cables submarinos que conectan Ceuta con La Línea de la Concepción. La última de estas líneas fue tendida el 22 de noviembre por el buque cablero Giulio Verne, logrando así la unión física con la península. La inversión total del Gobierno central en esta obra asciende a 221 millones de euros.
La interconexión utilizará la subestación eléctrica Virgen de África, la primera de la red de transporte eléctrico en Ceuta, lo que permitirá integrar completamente la ciudad al sistema eléctrico peninsular y europeo. En una visita institucional realizada en noviembre, Beatriz Corredor, presidenta de Redeia, destacó que esta interconexión multiplicará por cuatro la calidad, estabilidad y fiabilidad del suministro.
Joan Groizard, secretario de Estado de Energía, ya había señalado que la infraestructura estaría operativa en los primeros meses de 2026, aunque ahora esta fecha podría adelantarse. Mientras tanto, la central eléctrica actual de Ceuta seguirá funcionando como respaldo para asegurar el suministro en caso de cualquier eventualidad.
Además de aumentar la seguridad energética, esta conexión permitirá que más del 50% de la electricidad consumida en la ciudad provenga de fuentes renovables, lo que reducirá notablemente el impacto ambiental. Según recoge El Pueblo de Ceuta, esta transición supondrá una disminución estimada de 300.000 toneladas de emisiones de CO₂, así como una mejora en la calidad del aire y una reducción del ruido en la ciudad.
Los cables submarinos, con una longitud total de 58 kilómetros, han sido instalados a profundidades de hasta 900 metros utilizando tecnología avanzada y equipos especializados, garantizando la protección del fondo marino y su biodiversidad. El buque Giulio Verne, uno de los pocos en el mundo capacitados para este tipo de operaciones, ha desempeñado un papel crucial en esta infraestructura que marcará un cambio importante en el desarrollo energético de Ceuta.











