El alcalde de Soria, que en 19 años no había sido derrotado en unas elecciones, logra añadir dos procuradores para el PSOE en Castilla y León. A pesar del resultado razonable, Martínez expresa su disgusto: “No me gusta perder ni al futbolín”.
La denominada «resistencia numantina» de Carlos Martínez tuvo este domingo un desenlace con matices. El candidato socialista a la Presidencia de la Junta de Castilla y León, tras una extensa trayectoria política, enfrentó por primera vez una derrota electoral. Luego de 15 años liderando con mayorías absolutas en su ciudad natal, no pudo alcanzar el propósito de desbancar al Partido Popular en la región, aunque sí fortaleció la representación de su partido en las Cortes.
Un resultado con avances, pero que no alcanza el objetivo
El PSOE obtuvo 30 escaños, superando en dos a los conseguidos en 2022, y reunió un 30,7% de los votos. Este incremento se atribuye a varios factores territoriales:
- Influencia en Soria: Martínez recuperó un procurador para su partido arrebatándoselo a la plataforma Soria ¡Ya!, evidenciando su fuerza electoral en su provincia natal.
- Consolidación de la izquierda: La caída de las formaciones situadas a la izquierda del PSOE le facilitó recuperar un escaño en Valladolid.
- Aumento en Segovia: Se adjudicaron un escaño adicional debido al crecimiento demográfico.
- Contrapunto: Sin embargo, los socialistas perdieron un representante en Burgos, una de sus áreas tradicionales de apoyo.
“No estoy satisfecho”: la decepción del candidato a pesar de progresar
Aunque recibió felicitaciones de Pedro Sánchez, quien expresó su «orgullo» por el desempeño, Martínez mostró su frustración en su cuartel general en Soria. “Es un buen resultado, pero no estoy satisfecho”, declaró el líder socialista, que durante la campaña apostó por una victoria no prevista por ninguna encuesta, ni siquiera por el CIS.
Su campaña, con el apoyo de personalidades como Zapatero, se centró en un mensaje de “No a la guerra” y en una oferta de pacto a Mañueco para permitir gobernar a la lista más votada, una propuesta que quedó sin efecto tras la victoria del PP.
Críticas a Vox y un porvenir incierto
Durante su intervención, Martínez advirtió directamente a la formación de Santiago Abascal que si continúan siendo “el apoyo del PP”, podrían enfrentar dificultades electorales. “Habrá que observar si esa derechita valiente sigue siendo en realidad una derechita cobarde”, señaló, anticipando un posible acuerdo entre Mañueco y Vox.
Para Martínez, esta derrota marca un cambio importante en su carrera. Acostumbrado a gobernar directamente desde el Ayuntamiento de Soria, ahora asumirá un rol inédito como líder de la oposición desde un escaño en las Cortes autonómicas, tras no haber conocido antes la derrota electoral.
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