El comisario Magnus Brunner subraya que las decisiones nacionales no deben comprometer la seguridad del bloque. El Parlamento Europeo agiliza en paralelo las expulsiones y valida la lista de «países seguros» que incluye a Marruecos.
La política migratoria del Gobierno de Pedro Sánchez ha provocado una reacción de advertencia en el seno de la Unión Europea. Durante el debate celebrado en el Parlamento Europeo sobre la regularización de inmigrantes impulsada por la coalición de Gobierno, el comisario de Migración, Magnus Brunner, ha manifestado su preocupación por el impacto que esta medida puede tener en el conjunto de los Estados miembro, instando a España a evitar decisiones con «consecuencias negativas» para sus socios.
Desde el atril de Estrasburgo, Brunner ha recordado que el control del fenómeno migratorio debe realizarse de manera ordenada y bajo el estricto cumplimiento de las normas comunes para no socavar la credibilidad de las instituciones europeas. «No se puede entregar un cheque en blanco», ha espetado el comisario, subrayando que la política de la Unión apuesta por una migración «segura, legal y controlada», frente a medidas que puedan facilitar el libre movimiento de personas sin los controles pertinentes.
Críticas a la gestión de la Moncloa
La postura de Bruselas coincide con la línea mantenida por el Partido Popular Europeo. Su vicepresidente, Tomas Tobé, ha sido tajante al afirmar que la estrategia del Ejecutivo español supone un reto que «socava los objetivos comunes» de la zona. Tobé ha acusado a Sánchez de «vivir en una realidad paralela» para asegurar su permanencia en el poder, sentenciando que «cuando un Estado va por libre, afecta a toda Europa».
Esta advertencia se produce en un momento de especial sensibilidad, en el que la Unión busca armonizar sus políticas para evitar desequilibrios entre los territorios nacionales. Según informaciones adelantadas por la subdirectora de La Razón, Carmen Morodo, Bruselas exige que las decisiones internas de los países miembros garanticen la estabilidad del espacio común.
Reforma para agilizar las expulsiones
Coincidiendo con este debate, la Eurocámara ha aprobado una reforma sustancial para acelerar el retorno de los solicitantes de asilo cuya petición haya sido denegada. Con 396 votos a favor, el Parlamento Europeo ha dado luz verde a mecanismos que permiten expulsar con mayor agilidad a migrantes con antecedentes penales o que no cumplan los requisitos de acogida.
La nueva normativa elimina la obligatoriedad de que exista una «conexión» directa entre el migrante y el país al que es devuelto, validando así modelos de externalización similares al aplicado por el Gobierno de Giorgia Meloni. La reforma insta a los Estados a seguir estos criterios de forma rigurosa para atajar la crisis migratoria de manera uniforme.
Lista de «países seguros» y tensión en el hemiciclo
Como pilar fundamental de esta nueva estrategia de retornos, la Unión Europea ha ratificado la primera lista dinámica de «países de origen seguros». Este listado incluye a naciones como Marruecos, Túnez, Egipto, Colombia, India, Bangladesh y Kosovo. La pertenencia a esta lista supone que las solicitudes de asilo de sus ciudadanos serán rechazadas de forma casi automática, salvo que el interesado demuestre un riesgo excepcional.
La jornada en Estrasburgo no ha estado exenta de incidentes. Durante la sesión, se le retiró la palabra al líder de Se Acabó la Fiesta, Alvise Pérez, tras proferir ataques personales contra la eurodiputada de Podemos, Irene Montero. El corte del micrófono interrumpió un discurso que se desvió del objeto del debate migratorio, mientras la representante morada declinó hacer uso de la «tarjeta azul» para replicar.
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