El murciano, que a sus 22 años ya cuenta con los cuatro Grand Slams, garantiza su liderazgo mundial hasta la temporada de tierra batida tras un torneo caracterizado por su juego ofensivo en la red y una controversia arbitral
Carlos Alcaraz no solo compite contra sus adversarios, sino también contra la historia del tenis. El jugador murciano afronta la final del ATP 500 de Doha consolidado en la cumbre del ranking mundial y con un palmarés que, a sus 22 años y 272 días, ya ha superado los récords de precocidad de figuras como Rafa Nadal, Roger Federer y Novak Djokovic. Invicto en lo que va de 2026 tras su reciente victoria en el Open de Australia, el español busca en Catar añadir un nuevo título que amplíe su ventaja en el ranking ATP.
El especialista en la red y la precisión táctica
En las rápidas canchas de Doha, Alcaraz ha ajustado su estilo de juego hacia una estrategia más ofensiva. Ha convertido las subidas a la red en un elemento central de su rendimiento en este torneo, utilizando el saque y volea con una frecuencia poco común. Sus estadísticas evidencian esta estrategia: ganó 21 de 29 puntos en la red contra Khachanov y 16 de 21 frente a Rinderknech.
Esta táctica agresiva le ha permitido superar un cuadro competitivo, eliminando a jugadores como Andrey Rublev en semifinales y Karen Khachanov en cuartos, en este último duelo mostrando resiliencia al remontar un set desfavorable.
La controversia: la sanción por tiempo y las críticas a la ATP
No todo ha sido impecable en Doha. La participación de Alcaraz dejó un punto de tensión notable durante su partido con Khachanov. El español recibió un “warning” por exceder el tiempo, situación que motivó una protesta enérgica ante el juez de silla.
“Considero que la regla del tiempo es injustificada. Después de un punto exigente que terminó en la red y corriendo hacia mi toalla, apenas tenía tiempo restante. Es absurdo”, manifestó Alcaraz tras el encuentro, solicitando mayor flexibilidad y una revisión de esta normativa en partidos de alta exigencia física.
Un dominio mental sobre sus rivales
Más allá de las tensiones, Alcaraz mantiene una relación de respeto pero también de superioridad con otros jugadores. Durante el torneo, se difundieron intercambios en redes sociales que ilustran su dominio. Desde el “déjame ganar al menos una vez” de Rinderknech —quien ha perdido sus cinco enfrentamientos frente a él— hasta la exasperación de Khachanov: “¿Nunca te cansas? Al menos cansa una vez”.
Esta preeminencia se refleja en cifras destacadas. Alcaraz acumula ya 59 semanas como número uno mundial, posicionándose en el decimotercer puesto histórico y acercándose a las 66 semanas de Jannik Sinner. Independientemente del resultado en la final, el español mantendrá una ventaja aproximada de 3.000 puntos sobre el italiano, garantizando su liderazgo hasta la gira europea sobre tierra batida.
Los logros de un tenista destacado
El impacto de Alcaraz en el tenis actual es indiscutible. Tras su triunfo en Australia, se convirtió en el tenista más joven en la historia en poseer los cuatro Grand Slams, superando a Don Budge y Rafa Nadal. Además, es el más precoz en alcanzar siete títulos de gran nivel, adelantando a leyendas como Bjorn Borg y Pete Sampras.
Con la mirada de Holger Rune desde la grada —quien se recupera de una lesión en el Aquiles— y la presencia de un Novak Djokovic que espera en Indian Wells tras su derrota ante Sinner en Australia, Alcaraz continúa demostrando que su principal adversario es él mismo. Su creciente madurez, enfocada en controlar la frustración y mantener la calma, parece ser la clave para consolidar el dominio de esta nueva etapa del tenis.
Únete al canal de WhatsApp de Más que al día
Recibe las alertas de última hora directamente en tu móvil.
UNIRME GRATIS AL CANAL

















