Hamza bin Laden, hijo de Osama bin Laden y considerado fallecido en 2019, continúa activo en Afganistán y ha emitido un contundente mensaje de liderazgo. En un audio difundido, este «Príncipe Heredero del Terror» instó a la población de Arabia Saudita a derrocar al gobierno y liberar al país de la influencia estadounidense, reafirmando la línea sucesoria dentro de Al Qaeda.
La reciente aparición en video de Hamza, junto a un mensaje de audio divulgado con anterioridad, destaca la capacidad de Al Qaeda para mantenerse y su intención de consolidar un liderazgo fuerte y carismático tras la muerte de Ayman al-Zawahiri. Según informes internacionales, se cree que Hamza se encuentra en Afganistán protegido por los talibanes.
Convocatoria directa a la insurgencia saudita
En un audio difundido previamente por el portal de monitoreo SITE, Hamza bin Laden hizo un llamado explícito a la yihad.
El hijo del fundador de Al Qaeda animó a los sauditas y a quienes estén en capacidad de combatir a integrarse al grupo Al Qaeda en la Península Arábiga (AQPA), con base en Yemen. El propósito es que adquieran la experiencia necesaria para el combate y, en última instancia, derrocar al régimen saudí para liberar la nación de la influencia estadounidense.
Sucesión generacional
Nacido en 1989, Hamza bin Laden fue criado en un ambiente impregnado de la ideología yihadista, preparándose desde joven para un papel central en el movimiento.
Su trayectoria le ha valido el apodo de «Príncipe Heredero del Terror» por parte de los servicios de inteligencia occidentales. Su discurso es considerablemente más directo y enérgico que el de su predecesor, Ayman al-Zawahiri, lo que le permite atraer a activistas más jóvenes.
Su reaparición tras la muerte de Zawahiri responde a una estrategia para mantener el carisma y la legitimidad ideológica que identifica al legado de su padre, actuando como un vínculo generacional que preserva la relevancia de Al Qaeda entre el público juvenil y facilita el reclutamiento.
Presencia bajo la protección talibán
A pesar de que las autoridades estadounidenses anunciaron su fallecimiento en 2019, informes posteriores, incluso de 2024, indican que Hamza sigue vivo y activo.
Estos datos coinciden con los informes de las Naciones Unidas, que denuncian una arraigada presencia de Al Qaeda en Afganistán. Se estima que Hamza opera desde Jalalabad bajo la protección de los talibanes, lo que evidencia el apoyo del grupo que gobierna Afganistán a esta red terrorista. La ONU ha identificado hasta doce campamentos y cinco madrasas dedicados a Al Qaeda en el territorio afgano.











