Los dos guardias civiles arrestados en el contexto de la Operación Hades, investigación relacionada con un túnel utilizado para el tráfico de drogas entre Ceuta y Marruecos, han quedado en libertad provisional tras abonar la fianza establecida por la Audiencia Nacional. Según ha reportado El Pueblo de Ceuta, ambos agentes ya han regresado a la ciudad autónoma.
Los miembros del Instituto Armado estuvieron casi un año en prisión preventiva. Sin embargo, tal y como indica El Pueblo de Ceuta, los agentes no podrán retomar sus funciones hasta que exista una sentencia absolutoria firme, conforme a la normativa interna de la Guardia Civil que tiene como finalidad preservar la imagen del cuerpo, proteger el servicio y garantizar la seguridad jurídica.
Las detenciones de R.G. y A.A. se produjeron tras considerar los investigadores que ambos funcionarios se beneficiaban económicamente del narcotráfico, supuestamente facilitando el paso de estupefacientes a cambio de dinero durante los controles del Puerto de Ceuta. Según el sumario adelantado por El Pueblo de Ceuta, uno de los agentes estaba a cargo de inspeccionar vehículos en la zona de embarque y actuaba como enlace entre organizaciones criminales y otros compañeros implicados.
El segundo guardia civil, asignado al área de aduanas, habría mantenido encuentros con miembros de redes de narcotraficantes. Ambos agentes aparecen en múltiples conversaciones telefónicas intervenidas por Asuntos Internos, según la información publicada por El Pueblo de Ceuta.
En el marco de esta misma operación, hace algunas semanas fue liberado bajo fianza de 20.000 euros el diputado de la Asamblea de Ceuta Mohamed Ali Duas. El político manifestó su inocencia en una entrevista a El Pueblo de Ceuta y anunció su desvinculación del Movimiento por la Dignidad y la Ciudadanía (MDyC), pasando al grupo de no adscritos.
Investigación sobre corrupción interna
Según expone El Pueblo de Ceuta, Asuntos Internos investigaba desde 2023 la posible introducción de toneladas de hachís desde Ceuta hacia Algeciras a través de camiones de gran tonelaje. Las organizaciones criminales presuntamente contaban con la colaboración de agentes del Puerto de Ceuta, con quienes coordinaban horarios y turnos para facilitar el traslado de droga.
La pesquisa se profundizó tras la detención en enero de 2025 de un ceutí en la península que transportaba 1.337 kilos de hachís en un camión. A finales de ese mes se produjeron las primeras detenciones, incluyendo a los agentes mencionados y al diputado.
Semanas más tarde, el 19 de febrero, la Guardia Civil halló un túnel subterráneo situado entre Ceuta y Marruecos, ubicado en una nave del polígono industrial del Tarajal, próximo a la frontera. La galería, de aproximadamente 50 metros de largo y situada a unos 12 metros de profundidad, fue clausurada tras su descubrimiento.
La juez titular del Juzgado Central de Instrucción número 3, María Tardón, ordenó una comisión rogatoria a Marruecos para inspeccionar la parte del túnel en territorio marroquí, con la colaboración de las autoridades españolas. Hasta la fecha, de acuerdo con El Pueblo de Ceuta, no se han hecho públicas respuestas ni acciones conjuntas al respecto.











