Países como Chequia, Portugal, Dinamarca, Francia e Italia han implementado protocolos de emergencia en sus aeropuertos, mientras que en Dublín la radiotelevisión pública RTÉ y diversos medios tuvieron que ser desalojados.
Una extensa jornada marcada por falsas alarmas de bomba ha vuelto a poner en alerta la seguridad del transporte aéreo en Europa y ha afectado también a varios medios de comunicación este viernes. Este incidente se suma al desorden registrado el jueves, cuando al menos 27 vuelos comerciales en el continente —tres de ellos con salida o llegada en Madrid— recibieron avisos similares que provocaron desvíos y la movilización de aeronaves militares para escoltar algunos vuelos.
En la mañana del viernes, la Policía de la República Checa confirmó la recepción de una notificación que afectaba a ocho vuelos con origen o destino en el aeropuerto de Praga. Las inspecciones iniciales no detectaron ningún artefacto explosivo, pero las revisiones alteraron la actividad aeroportuaria. Entre los vuelos impactados estuvo uno de Wizz Air entre Praga y Roma, que debió ser desviado y aterrizar en Venecia como medida de precaución.
Casos similares se presentaron durante la jornada en otros lugares clave del continente:
- Portugal: En el aeropuerto de Lisboa, las fuerzas de seguridad revisaron un avión de Ryanair con destino a Roma y confirmaron que no había objetos peligrosos tras una inspección exhaustiva.
- Dinamarca: La Policía de Copenhague estableció un dispositivo especial en el aeropuerto de la ciudad para investigar amenazas directas a la aviación civil, aunque indicaron que no se detectó un riesgo real inmediato.
- Francia: La oficina del primer ministro reportó cuatro alertas de bomba dirigidas a aeronaves que cruzaban el espacio aéreo francés en horas recientes.
Evacuaciones en medios de comunicación en Irlanda
Estas amenazas no solo afectaron al sector aéreo. En Dublín, diversas oficinas de destacados grupos mediáticos irlandeses tuvieron que ser evacuadas tras recibir mensajes con amenazas.
La radiotelevisión estatal RTÉ fue desalojada poco antes de las 9:00 GMT tras un correo que anunciaba la posible detonación de un explosivo en 45 minutos, lo que obligó a retransmitir desde una unidad móvil exterior. Al mismo tiempo, la emisora Newstalk y las redacciones del Irish Independent suspendieron sus labores y evacuaron a su personal. Después de las verificaciones policiales, se confirmó que se trataba de falsas alarmas y el personal regresó a sus puestos.
Las autoridades europeas continúan investigando el origen de esta serie de avisos coordinados que, por segundo día, han alterado la operación del transporte aéreo y la actividad periodística a nivel continental.
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Una extensa jornada marcada por falsas alarmas de bomba ha vuelto a poner en alerta la seguridad del transporte aéreo en Europa y ha afectado también a varios medios de comunicación este viernes. Este incidente se suma al desorden registrado el jueves, cuando al menos 27 vuelos comerciales en el continente —tres de ellos con salida o llegada en Madrid— recibieron avisos similares que provocaron desvíos y la movilización de aeronaves militares para escoltar algunos vuelos.
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Casos similares se presentaron durante la jornada en otros lugares clave del continente:
- Portugal: En el aeropuerto de Lisboa, las fuerzas de seguridad revisaron un avión de Ryanair con destino a Roma y confirmaron que no había objetos peligrosos tras una inspección exhaustiva.
- Dinamarca: La Policía de Copenhague estableció un dispositivo especial en el aeropuerto de la ciudad para investigar amenazas directas a la aviación civil, aunque indicaron que no se detectó un riesgo real inmediato.
- Francia: La oficina del primer ministro reportó cuatro alertas de bomba dirigidas a aeronaves que cruzaban el espacio aéreo francés en horas recientes.
Evacuaciones en medios de comunicación en Irlanda
Estas amenazas no solo afectaron al sector aéreo. En Dublín, diversas oficinas de destacados grupos mediáticos irlandeses tuvieron que ser evacuadas tras recibir mensajes con amenazas.
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Las autoridades europeas continúan investigando el origen de esta serie de avisos coordinados que, por segundo día, han alterado la operación del transporte aéreo y la actividad periodística a nivel continental.
Países como Chequia, Portugal, Dinamarca, Francia e Italia han implementado protocolos de emergencia en sus aeropuertos, mientras que en Dublín la radiotelevisión pública RTÉ y diversos medios tuvieron que ser desalojados.
Una extensa jornada marcada por falsas alarmas de bomba ha vuelto a poner en alerta la seguridad del transporte aéreo en Europa y ha afectado también a varios medios de comunicación este viernes. Este incidente se suma al desorden registrado el jueves, cuando al menos 27 vuelos comerciales en el continente —tres de ellos con salida o llegada en Madrid— recibieron avisos similares que provocaron desvíos y la movilización de aeronaves militares para escoltar algunos vuelos.
En la mañana del viernes, la Policía de la República Checa confirmó la recepción de una notificación que afectaba a ocho vuelos con origen o destino en el aeropuerto de Praga. Las inspecciones iniciales no detectaron ningún artefacto explosivo, pero las revisiones alteraron la actividad aeroportuaria. Entre los vuelos impactados estuvo uno de Wizz Air entre Praga y Roma, que debió ser desviado y aterrizar en Venecia como medida de precaución.
Casos similares se presentaron durante la jornada en otros lugares clave del continente:
- Portugal: En el aeropuerto de Lisboa, las fuerzas de seguridad revisaron un avión de Ryanair con destino a Roma y confirmaron que no había objetos peligrosos tras una inspección exhaustiva.
- Dinamarca: La Policía de Copenhague estableció un dispositivo especial en el aeropuerto de la ciudad para investigar amenazas directas a la aviación civil, aunque indicaron que no se detectó un riesgo real inmediato.
- Francia: La oficina del primer ministro reportó cuatro alertas de bomba dirigidas a aeronaves que cruzaban el espacio aéreo francés en horas recientes.
Evacuaciones en medios de comunicación en Irlanda
Estas amenazas no solo afectaron al sector aéreo. En Dublín, diversas oficinas de destacados grupos mediáticos irlandeses tuvieron que ser evacuadas tras recibir mensajes con amenazas.
La radiotelevisión estatal RTÉ fue desalojada poco antes de las 9:00 GMT tras un correo que anunciaba la posible detonación de un explosivo en 45 minutos, lo que obligó a retransmitir desde una unidad móvil exterior. Al mismo tiempo, la emisora Newstalk y las redacciones del Irish Independent suspendieron sus labores y evacuaron a su personal. Después de las verificaciones policiales, se confirmó que se trataba de falsas alarmas y el personal regresó a sus puestos.
Las autoridades europeas continúan investigando el origen de esta serie de avisos coordinados que, por segundo día, han alterado la operación del transporte aéreo y la actividad periodística a nivel continental.
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En la mañana del viernes, la Policía de la República Checa confirmó la recepción de una notificación que afectaba a ocho vuelos con origen o destino en el aeropuerto de Praga. Las inspecciones iniciales no detectaron ningún artefacto explosivo, pero las revisiones alteraron la actividad aeroportuaria. Entre los vuelos impactados estuvo uno de Wizz Air entre Praga y Roma, que debió ser desviado y aterrizar en Venecia como medida de precaución.
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- Portugal: En el aeropuerto de Lisboa, las fuerzas de seguridad revisaron un avión de Ryanair con destino a Roma y confirmaron que no había objetos peligrosos tras una inspección exhaustiva.
- Dinamarca: La Policía de Copenhague estableció un dispositivo especial en el aeropuerto de la ciudad para investigar amenazas directas a la aviación civil, aunque indicaron que no se detectó un riesgo real inmediato.
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