En el verano de 2024, la FIFA difundió el dossier con los datos de las sedes para la Copa del Mundo de 2030, que se organizará en Marruecos, España y Portugal. De las 20 sedes, 11 corresponderán a España, 6 a Marruecos y 3 a Portugal. Tres estadios están considerados para la final: el Bernabéu, el Camp Nou y el de Casablanca.
La Real Federación Española de Fútbol (RFEF) apoyaba inicialmente al estadio del Real Madrid, y en junio de 2024 la FIFA manifestó su respaldo a esta elección. Sin embargo, Marruecos ha intensificado su estrategia para promover su iniciativa del Gran Estadio Hassan II de Casablanca, que se presenta como el estadio de mayor capacidad a nivel mundial.
Limitaciones del Camp Nou
Recientemente, las lluvias en Barcelona durante un partido de Champions League entre el Barça y el Aston Villa evidenciaron las limitaciones del Camp Nou. Se difundieron imágenes de filtraciones de agua en el estadio, que aún se encuentra en obras. La prensa marroquí ha utilizado esta situación para poner en duda la capacidad de España para organizar la final del Mundial 2030.
A pesar de una inversión superior a mil millones de euros, el Camp Nou aún carece de una cubierta definitiva. La impermeabilización total del estadio no se prevé hasta 2027, lo que ha generado críticas y cuestionamientos, en especial desde Marruecos, que busca fortalecer su postulación.
Progreso del proyecto marroquí
El Gran Estadio Hassan II, ubicado en Benslimán, cerca de Casablanca, constituye una de las piedras angulares del proyecto marroquí. Con una capacidad de 115,000 espectadores, se espera que esté finalizado a comienzos de 2028. Fouzi Lekjaa, presidente de la Real Federación Marroquí de Fútbol, expresa confianza en que este recinto cumplirá los requisitos para acoger la final.
Las obras del estadio marroquí superan ya el 40% de avance, con una inversión que se incrementa en el marco de un plan urbano integral. El diseño del estadio incluye una amplia cubierta destinada a proteger al público, con una inspiración basada en la tradición marroquí.
Mientras el Camp Nou enfrenta desafíos estructurales, Marruecos avanza con un plan claro y plazos establecidos. Las remodelaciones en otros estadios marroquíes continúan, con el objetivo de cumplir con los parámetros de la FIFA y dejar un legado de instalaciones modernas.
Con motivo del centenario del primer Mundial en 2030, Marruecos se prepara para recibir a la comunidad internacional con infraestructuras proyectadas hacia el futuro, mientras España enfrenta el reto de actualizar sus instalaciones para competir por el derecho a albergar la final.
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