Los documentos desvelados por el Gobierno muestran la preocupación de Carmen Díez Pereira, quien señaló al Ejército por abandonar a su marido y grabó un vídeo con la intención de que este desistiera
La apertura de los archivos relacionados con el 23-F ha permitido conocer detalles del entorno familiar de los sublevados durante la toma del Congreso. Entre las más de 300 páginas del informe de escuchas telefónicas, sobresalen las numerosas llamadas que realizó Carmen Díez Pereira, esposa entonces del teniente coronel de la Guardia Civil Antonio Tejero, a lo largo de la madrugada. Las transcripciones reflejan a una mujer angustiada, consciente desde el inicio de que el golpe carecía del apoyo militar requerido: “El tonto desgraciado, lo han dejado solo, para variar”, expresó en su primera llamada.
La propuesta de una «salida digna» en avión
Los documentos indican que, ante el estancamiento en el Hemiciclo, las autoridades buscaron influir en la familia para disminuir la resistencia de Tejero. Según las grabaciones, se ofreció un avión a la familia para que el guardia civil y sus allegados abandonaran España de forma digna.
Su hijo, Paco Tejero, relata en una de las grabaciones que su padre permaneció en el Congreso confiando en el supuesto respaldo de figuras como Milans del Bosch, Armada y el Rey. Sin embargo, al observar la retirada de las unidades desplazadas y la deserción de los capitanes generales, el entorno de Tejero comenzó a temer por su seguridad. «Mi padre no puede creer que lo hayan dejado en la estacada», comentaba su hijo a un conocido.
Un vídeo para persuadir al golpista
Uno de los aspectos más reveladores de los documentos es el plan surgido desde la oficina del Subsecretario de Gobernación. Ante la dificultad de persuadir a Tejero sobre el fracaso del golpe, se propuso que Díez Pereira grabara un mensaje en vídeo dirigido a su esposo. El objetivo era que él escuchara a su esposa explicando que estaba «completamente solo» y que el apoyo militar no existía.
La propia Carmen Díez Pereira aceptó realizar esa grabación para intentar que su marido «aceptara la salida en avión». Durante el mensaje, expresaba su descontento por la aparente traición de los altos mandos: «Qué desgraciado, tanto amor a la Patria y tanto sacrificio, y mira cómo le han engañado. Creía que el Ejército estaba detrás de esto, pero nadie ha actuado».
«Si lo han dejado como una colilla, es indigno»
Durante toda la noche, la esposa de Tejero manifestó una postura crítica hacia los mandos militares, acusándolos repetidamente de dejar a su marido «abandonado como una colilla». Aunque sus amigos trataban de reconfortarla apelando al orgullo, ella respondía con firmeza: «Pero hija, es un desgraciado; además lo tildan de loco y bandolero».
La tensión se intensificó al propagarse rumores sobre un posible asalto para detener a los golpistas. «Me han dicho que quieren eliminarlo», dijo Díez Pereira, aunque sus interlocutores en la Guardia Civil trataron de tranquilizarla asegurando que «no existía ninguna intención» al respecto. Estas conversaciones, ahora hechas públicas tras 45 años, completan el retrato de una noche en la que la soledad de Tejero en el Hemiciclo coincidió con la intensa actividad telefónica de una familia que presenciaba el colapso del plan.
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