España afronta uno de sus arranques de año más graves, con un aumento de crímenes que cuestiona la efectividad de las medidas de protección. El 60% de los atacantes registrados este año ya tenían denuncias anteriores en el sistema.
La violencia de género ha aumentado con especial intensidad en España durante las primeras semanas de 2026. Tras el asesinato ocurrido ayer por la tarde en Sarriguren (Navarra), las muertes por feminicidio suman diez víctimas en poco más de mes y medio. Además, se han contabilizado dos homicidios vicarios: dos menores de 10 y 12 años que fueron asesinados por sus progenitores con la intención de causar el mayor sufrimiento a sus madres.
Falta de eficacia en los mecanismos de protección
Un dato especialmente preocupante es que seis de los nueve agresores (el 60%) tenían denuncias previas. Estas mujeres formaban parte del sistema de seguimiento VioGén o tenían órdenes de alejamiento que no lograron evitar los crímenes. En contraste, durante todo 2025 solo el 20% de los agresores contaban con antecedentes denunciales.
La ministra de Igualdad, Ana Redondo, ha admitido que en ocasiones las evaluaciones de riesgo no se realizan con la profundidad necesaria. Para reforzar la protección de las víctimas, el Ministerio plantea ampliar la distancia mínima en las órdenes de alejamiento a 300 o 350 metros, buscando un margen de respuesta más adecuado.
Una semana dramática: de Castellón a Tenerife
La última semana ha dejado varios sucesos que han conmocionado a distintas regiones españolas:
- Benicàssim (Castellón): Ana María, enfermera de 64 años a punto de retirarse, fue asesinada a cuchilladas por su expareja en su lugar de trabajo.
- Xilxes (Castellón): María José (48 años) y su hija Noemí (12 años) fallecieron degolladas a manos de un hombre que tenía vigente una orden de alejamiento hasta 2027. Tanto las víctimas como el agresor presentaban discapacidad auditiva.
- Arona (Tenerife): Un niño de 10 años perdió la vida tras ser atacado con un machete por su padre, quien también causó heridas graves a la madre antes de ser abatido por la Policía.
- Sarriguren (Navarra): Un hombre mató a su esposa y causó graves heridas a su suegra en el más reciente suceso registrado.
Consecuencias invisibles: orfandad y víctimas críticas
Además de los fallecidos, la violencia deja consecuencias duraderas. En lo que va de año, seis menores han quedado huérfanos, sumándose a un total que supera los 510 niños desde que se iniciaron los registros en 2013. Asimismo, varias mujeres permanecen en estado crítico o con daños cerebrales tras ataques severos en Ibiza, Calella (Barcelona) y Guadalajara.
Desde que se empezaron a registrar oficialmente en 2003, han sido asesinadas un total de 1.353 mujeres. El Ministerio de Igualdad y diversas organizaciones feministas destacan que este aumento exige una revisión urgente de los protocolos de «riesgo medio» y una mayor rigurosidad en el seguimiento de agresores bajo supervisión judicial.
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