El AD Ceuta está valorando la posibilidad de emprender acciones legales después de un incidente ocurrido en la zona de vestuarios del estadio El Alcoraz, tras su partido contra el SD Huesca. El club analiza presentar una denuncia respecto al saludo y conversación entre el árbitro Saúl Ais Reig y el entrenador azulgrana Jon Bolo al finalizar el encuentro, en un contexto de desacuerdo por la expulsión de Marcos Fernández.
La situación se originó durante el partido cuando, en el minuto 29, el delantero del Ceuta fue expulsado con roja directa por un conflicto con el portero rival durante la disputa del balón. Inicialmente, se pensó que se le mostraría tarjeta amarilla, pero finalmente el árbitro señaló la expulsión por “entrada a un adversario con uso de fuerza excesiva”, según especifica el acta arbitral. El jugador del Huesca requirió atención médica pero pudo continuar en el juego.
Desde el Ceuta estiman que la sanción podría implicar hasta dos partidos de suspensión para su jugador, complicando la planificación de su técnico José Juan Romero, quien ya enfrenta dificultades en la línea ofensiva y podría tener que reajustar a Kuki Zalazar en posiciones adelantadas. El club ha presentado alegaciones ante el Comité de Disciplina de LaLiga, aportando imágenes de la jugada y declaraciones del entrenador oscense que admitió que la acción no merecía expulsión.
Incidente en los vestuarios
La molestia aumentó al final del partido, cuando miembros del Ceuta en el túnel de vestuarios vieron cómo Jon Bolo esperaba al árbitro y ambos se saludaban cordialmente con un abrazo y una conversación en tono relajado. Este hecho fue presenciado por el director deportivo caballa, Edu Villegas, quien expresó su desacuerdo ante lo que consideró un momento inapropiado dada la reciente polémica arbitral.
Según la versión del club, el árbitro se mostró sorprendido y explicó que mantiene una amistad de más de diez años con el entrenador del Huesca. Sin embargo, desde el Ceuta consideran que este tipo de gestos no son adecuados en un contexto de tensión competitiva y planean solicitar las grabaciones de las cámaras en el área de vestuarios para evaluar posibles acciones.
Reacciones deportivas
Más allá del incidente posterior al partido, el principal motivo de incomodidad del Ceuta sigue siendo la expulsión de Marcos Fernández y cómo afectó el desarrollo del encuentro. El cuerpo técnico lamentó el perjuicio deportivo que supuso jugar con un jugador menos durante más de una hora y criticó el uso del VAR, considerando que se podría haber utilizado para revisar la jugada con mayor precisión.
El club, que se sintió perjudicado durante el partido, mantiene abiertas varias opciones: desde defender a su jugador ante los órganos disciplinarios hasta la posible presentación de una denuncia por los hechos ocurridos en vestuarios, buscando proteger sus intereses y exigir mayor rigor en la actuación arbitral.
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