Un jersey de lana tiende a reducir su tamaño si se lava con agua caliente, se somete a centrifugados intensos o se emplean productos inadecuados en la lavadora. Este fenómeno se debe a que las fibras naturales de la lana se contraen y se entrelazan bajo estas circunstancias, disminuyendo la dimensión de la prenda y volviéndola más rígida.
Aunque en ocasiones esta contracción es tan marcada que resulta complicado restablecer completamente la prenda, en numerosos casos es factible aflojar las fibras para recobrar parte de su tamaño original. Esto se logra con remedios caseros que ayudan a suavizar el tejido y permiten estirarlo con precaución.
Remojo con suavizante o acondicionador: método habitual
Una técnica común para intentar restaurar el tamaño de un jersey encogido consiste en aprovechar la acción suavizante de ciertos productos. Para ello, se llena un recipiente con agua tibia y se añade una cantidad considerable de suavizante para ropa o acondicionador de cabello. La prenda debe sumergirse durante aproximadamente 30 minutos, permitiendo que las fibras absorban la solución y ganen flexibilidad.
Después del remojo, se extrae el jersey sin escurrir ni retorcer. Sólo es necesario presionar suavemente para eliminar el exceso de agua y colocar la prenda en posición horizontal sobre una toalla grande. Seguidamente, se estira gradualmente en todas las direcciones con movimientos pausados y uniformes, tratando de recuperar su forma original. Secarlo en esta postura facilita que las fibras se acomoden evitando que se reduzcan nuevamente.
Alternativas para prendas de lana encogidas o rígidas
En situaciones donde la contracción es más severa o la tela está especialmente dura, se pueden combinar ingredientes para mejorar el efecto. Incorporar vinagre blanco junto con el suavizante o acondicionador durante el remojo ayuda a abrir las fibras y también neutraliza olores indeseados.
El procedimiento es el mismo que el anterior: remojo, extracción cuidadosa del agua, estirado lento y secar en plano. Esta mezcla puede resultar eficaz en jerséis que han perdido flexibilidad debido a un lavado incorrecto.
Técnicas artesanales para mantener la forma
Además de estirar la prenda manualmente, existen métodos artesanales que ayudan a conservar la forma deseada durante el secado. Una práctica común es colocar el jersey húmedo sobre una superficie plana cubierta con toallas absorbentes y asegurar los bordes con alfileres, pesos u objetos planos.
Este método evita que la prenda se encoja de nuevo mientras se seca, ayudando a preservar las dimensiones logradas con el estirado. Es especialmente recomendable para conseguir un resultado estable y uniforme.
Errores frecuentes con lana encogida y recomendaciones
En el intento de recuperar un jersey encogido, ciertos errores pueden empeorar la situación. El lavado con agua caliente o ciclos agresivos provoca una contracción permanente de las fibras. Además, exprimir o torcer la prenda húmeda puede deformarla, y colgarla para secar provoca estiramientos desiguales que alteran su forma original.
Para evitar estas complicaciones, se aconseja lavar los tejidos de lana a mano con agua fría o utilizar programas delicados. Es importante emplear detergente específico para lana y siempre secar las prendas extendidas en plano y alejadas de fuentes de calor directo. Finalmente, guardar los jerséis doblados en lugar de colgados contribuye a mantener su forma y prolongar su durabilidad.
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