Es la principal causa de tumores pulmonares en no fumadores y el segundo factor de riesgo en fumadores, con especial incidencia en Galicia, Extremadura y Madrid.
El cáncer de pulmón ha alcanzado en 2026 un hito trágico en España: por primera vez es la principal causa de muerte por cáncer en mujeres, superando al de mama. Aunque el tabaco es el responsable del 90% de los casos, la exposición al gas radón se consolida como el factor ambiental más peligroso, responsable de casi un millar de fallecimientos anuales en nuestro país, según el informe Las cifras del cáncer en España 2026 de la SEOM.
¿Qué es el radón y por qué es tan peligroso?
El radón es un gas radiactivo de origen natural que emana de la desintegración del uranio presente en rocas (principalmente el granito) y el subsuelo. Sus características lo hacen letal:
- Silencioso: No tiene olor, color ni sabor.
- Acumulativo: Se filtra desde el suelo a través de grietas y sótanos, acumulándose en el interior de viviendas y centros de trabajo.
- Dañino: Al inhalarlo, emite partículas alfa que impactan en el epitelio pulmonar, causando daños en el ADN que derivan en cáncer tras un periodo de latencia de entre 10 y 15 años.
Efecto multiplicador: Si bien es la causa nº1 en no fumadores, su impacto es devastador en fumadores, ya que el riesgo de ambos factores se multiplica, no se suma.
El mapa del riesgo en EspañaLa exposición no es uniforme. Los niveles más altos se concentran en zonas con suelos graníticos. Según el estudio de la oncóloga Laura Mezquita, el riesgo varía según el tipo de vivienda:
| Categoría de Riesgo | Tipo de Vivienda / Ubicación | Motivo |
| Muy Alto | Viviendas unifamiliares / Plantas bajas | Mayor contacto directo con el subsuelo. |
| Bajo | Apartamentos en plantas superiores | El gas se diluye a medida que se sube en altura. |
| Prioritario | Galicia, Extremadura y Madrid | Geología rica en granito y uranio. |
¿Cómo protegerse? Medición y niveles seguros
La única forma de saber si su hogar o trabajo es seguro es mediante una medida directa.
- El método: Se utilizan detectores pasivos que deben colocarse durante al menos tres meses, preferiblemente en otoño o invierno (cuando ventilamos menos).
- Los límites: La ley española establece un nivel de referencia de 300 Bq/m³, aunque la OMS recomienda no superar los 100 Bq/m³. Los expertos advierten: “No hay un nivel de exposición seguro; a mayor dosis, mayor riesgo”.
- Soluciones: Si los niveles son altos, la solución suele ser sencilla: mejorar la ventilación o instalar sistemas de succión en el subsuelo (arquitectura preventiva).
Normativa actual: ¿Es obligatorio medir?
Desde el año pasado, España ha traspuesto la normativa europea, pero de forma “fragmentada”:
- Centros de trabajo: En municipios de “actuación prioritaria”, las empresas (incluidos comercios en planta baja) están obligadas a realizar mediciones.
- Viviendas nuevas: Deben cumplir con el Código Técnico de la Edificación para prevenir la entrada de gas.
- Viviendas antiguas: No es obligatorio, pero es una recomendación sanitaria clave del Código Europeo contra el Cáncer.
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