El exministro de Transportes, José Luis Ábalos, enfrenta uno de los momentos más complicados desde el inicio del proceso judicial. Este miércoles, 7 de enero de 2026, sus abogados, el exfiscal Carlos Bautista y Luis Chabaneix, han presentado formalmente su renuncia irrevocable ante el Tribunal Supremo para dejar de representar al exdirigente socialista.
Según informan fuentes jurídicas, la separación se debe exclusivamente a un incumplimiento contractual: Ábalos no ha abonado los honorarios correspondientes, lo que ha imposibilitado continuar con la relación profesional.
Un revés judicial en un momento complicado
Esta dimisión no sólo plantea un desafío logístico, sino que representa un obstáculo estratégico en un calendario judicial exigente:
• Segunda vez sin defensa: Esta es la segunda ocasión en pocos meses en que Ábalos se encuentra sin abogado defensor. En octubre de 2025, ya prescindió de su primer letrado, José Aníbal Álvarez, debido a “diferencias irreconciliables”.
• Estado de prisión preventiva: El exministro permanece en la prisión de Soto del Real desde el pasado 27 de noviembre. El Tribunal Supremo debe revisar el próximo 15 de enero el recurso contra esta medida cautelar; una audiencia para la cual Ábalos podría no contar con un equipo legal consolidado.
• Negativa a salir de prisión: En el día de hoy, el magistrado Leopoldo Puente rechazó la solicitud de Ábalos para abandonar la cárcel y declarar presencialmente este jueves ante la comisión de investigación del Senado.
La limitación financiera del exministro
El impago a sus abogados se produce en paralelo al bloqueo de sus principales ingresos. El pasado 10 de diciembre, la Mesa del Congreso suspendió a Ábalos en sus funciones parlamentarias, lo que implicó la retirada de su salario como diputado del Grupo Mixto (alrededor de 5.300 euros mensuales).
Recientemente, Ábalos solicitó a la Cámara Baja que reconsiderara esta suspensión salarial para poder cubrir los gastos derivados de su defensa, alegando que su proceso judicial no es definitivo. No obstante, por ahora no cuenta con los recursos necesarios para mantener un equipo jurídico de alto nivel.











