Gerard Piqué fue uno de los protagonistas que captó la atención el pasado fin de semana en el estadio Alfonso Murube. El exfutbolista internacional y actual dueño del FC Andorra visitó Ceuta para asistir al partido entre el equipo local y el suyo propio, atrayendo el interés de los seguidores.
El exdefensor del FC Barcelona observó el encuentro desde las cabinas destinadas al equipo visitante, manteniendo una actitud discreta y evitando el palco oficial. A diferencia de otras ocasiones en las que figuras destacadas del fútbol han visitado el estadio, Piqué prefirió un lugar más privado.
En compañía de su pareja, Clara Chía, compartió los noventa minutos del partido con tranquilidad. Aunque ambos conservaron un perfil bajo, su presencia fue rápidamente notada por los asistentes en las gradas donde muchos identificaron al exinternacional español.
La aparición del empresario catalán aportó un elemento mediático a un encuentro ya interesante desde el plano deportivo, además de reforzar la imagen de crecimiento y proyección del fútbol en Ceuta, capaz de atraer partidos con interés más allá del marcador.
Para los aficionados locales, ver a Gerard Piqué siguiendo de cerca a su equipo desde el Alfonso Murube es también un reflejo del nivel competitivo que actualmente mantiene la AD Ceuta FC.
Más allá de lo sucedido en el terreno de juego, el partido dejó una imagen destacada en las gradas: el exjugador azulgrana atento y centrado, apoyando al FC Andorra durante su visita a Ceuta.











