El satélite SpainSat NG II sufrió recientemente el impacto de una partícula espacial, lo que llevó a sus operadores a implementar un plan de contingencia. Aunque el incidente, detectado a aproximadamente 50.000 kilómetros de la Tierra, no ha afectado hasta el momento sus funciones operativas, el equipo técnico se encuentra revisando los posibles daños para asegurar la continuidad del servicio.
Este satélite militar, propiedad de HISDESAT y lanzado el 23 de octubre de 2025 desde Cabo Cañaveral (Estados Unidos), recibió un impacto externo mientras se desplazaba hacia su órbita geoestacionaria definitiva. El evento tuvo lugar durante la fase de posicionamiento orbital a esa distancia de altitud.
Durante una rueda de prensa, la empresa operadora informó que ha activado medidas inmediatas de contingencia para garantizar que los servicios prestados al Ministerio de Defensa y otros clientes no se vean interrumpidos. Por el momento, las capacidades operativas del satélite permanecen intactas y operativas.
El impacto ha generado preocupación en el ámbito espacial español, dado que SpainSat NG II es uno de los satélites más sofisticados del país, junto con su gemelo NG I, destinados a proporcionar comunicaciones seguras tanto para las Fuerzas Armadas como para aliados internacionales.
El protocolo establece que, en caso de que se identifiquen daños en componentes críticos como las antenas, paneles solares o transmisores, se procederá a su reemplazo lo antes posible. Por lo tanto, el análisis técnico en curso determinará si las recalibraciones serán suficientes o si se necesitará cambiar alguna pieza.
Representantes del Ministerio de Defensa y de Hisdesat han destacado que la constelación conformada por SpainSat NG I y NG II representa un avance significativo para la soberanía tecnológica y las capacidades estratégicas de España. Por esa razón, mantienen su compromiso de preservar la operatividad del sistema mientras continúan evaluando el alcance real del daño.
Estado actual de la situación
- El impacto fue provocado por una partícula espacial, probablemente un micrometeoroide o un fragmento de basura orbital.
- El suceso ocurrió durante el traslado a la órbita geoestacionaria, a unos 50.000 kilómetros de altitud.
- Hasta ahora, no se ha detectado pérdida alguna en las capacidades operativas.
- Se ha activado un plan de contingencia y se está evaluando la necesidad de un posible reemplazo del satélite.
Implicaciones del incidente
Este evento pone de manifiesto el riesgo real que representan los desechos espaciales y micrometeoroides para los satélites de alta tecnología, incluso cuando se encuentran recién lanzados. También confirma la vulnerabilidad del patrimonio estratégico espacial frente a elementos externos provenientes del entorno orbital.
Para España, esto resalta la urgencia de fortalecer una industria espacial sólida que implemente prácticas de mitigación de riesgos, tales como el seguimiento de la basura espacial, el blindaje de satélites y la elaboración de planes de contingencia, con el fin de proteger los activos de defensa y las infraestructuras críticas.
El impacto en SpainSat NG II evidencia que, a pesar de ser 2026, el espacio continúa presentando amenazas invisibles. Mientras se analizan los daños, la prioridad es mantener la operatividad y proteger una infraestructura clave para las comunicaciones estratégicas de España. Este hecho demuestra que el dominio espacial implica también una responsabilidad constante, vigilancia y preparación frente a lo imprevisible.











