Un informe independiente encargado por el PSOE descarta la existencia de financiamiento irregular en las cuentas del partido entre 2017 y 2024, aunque identifica anomalías relevantes en varios gastos reembolsados al exministro José Luis Ábalos y su equipo, incluyendo menús infantiles, comidas navideñas y facturas duplicadas sin justificación clara.
El análisis se llevó a cabo tras la controversia política desatada por un informe de la Guardia Civil que relacionaba al entonces secretario de Organización, Santos Cerdán, con una presunta red corrupta asociada al Ministerio de Transportes durante la etapa de Ábalos. Frente a esta situación, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ofreció disculpas públicas y ordenó una auditoría externa de las finanzas del partido.
El estudio, efectuado por dos especialistas en Derecho Financiero y Tributario de la Universidad Autónoma de Madrid, concluye que la contabilidad del PSOE presenta una trazabilidad completa de sus ingresos en efectivo y que no se evidencian flujos económicos fuera de los circuitos oficiales de la tesorería del partido.
No obstante, se cuestionan ciertos justificantes de gastos durante la gestión de Ábalos como secretario de Organización. Los auditores detectaron comprobantes poco claros, importes elevados en restauración y conceptos que consideran no adecuados para la actividad interna del partido.
Entre las irregularidades destacadas figuran dos menús infantiles facturados al PSOE en 2020, una comida para nueve personas el 25 de diciembre de 2019, y facturas emitidas en el mismo restaurante, en la misma fecha y franja horaria, sin una explicación razonable. También se señala que algunos gastos superan ampliamente las dietas habituales, principalmente en 2020.
A pesar de estas observaciones, la auditoría subraya que las cantidades cuestionadas no afectan la conclusión principal de ausencia de financiación ilegal en el partido. Voces del PSOE remarcan que el informe respalda la legalidad de las cuentas y anuncian que se profundizará en el análisis, cruzando los gastos con las agendas oficiales de Ábalos y su equipo.











