En los últimos años, la Agencia Tributaria ha intensificado el control sobre las transferencias de dinero, bienes o derechos entre particulares. Esta práctica, común en el entorno familiar, implica importantes responsabilidades fiscales. Aunque se suele considerar un acto de generosidad, cualquier donación debe cumplir con un marco normativo riguroso, cuyo incumplimiento puede conllevar sanciones superiores al valor donado.
No existe un límite mínimo para declarar donaciones
Es común pensar que solo las donaciones de gran cuantía deben notificarse a Hacienda. No obstante, la ley española es clara: todas las donaciones están sujetas a declaración, sin importar el importe. No hay un umbral mínimo que exima al receptor de esta obligación.
Aunque el control es generalizado, la Agencia Tributaria presta especial atención a las operaciones que superan los 3.000 euros. En estos casos, las entidades bancarias deben informar automáticamente de dichos movimientos. Si la donación no se realiza a través del banco, corresponde al beneficiario informar a Hacienda.
Regulación del Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones
El Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones regula estas transacciones. Al ser un tributo cedido a las comunidades autónomas, la carga fiscal varía notablemente según dónde resida el beneficiario. Algunas regiones aplican bonificaciones que pueden alcanzar hasta el 99% o incluso eximir totalmente el impuesto en donaciones entre familiares directos (padres e hijos). Sin embargo, esto no elimina la obligación de presentar la declaración informativa correspondiente.
Sanciones de hasta el 150% por no declarar
Ignorar estas obligaciones conlleva un alto riesgo. Las multas por no informar de una donación o hacerlo fuera del plazo establecido pueden oscilar entre el 50% y el 150% del impuesto que se debería haber abonado.
Por ejemplo, una donación que genera un impuesto de 2.000 euros sin ser declarada podría acarrear una sanción adicional de 3.000 euros. En casos de ocultación deliberada o fraude fiscal grave, las consecuencias podrían incluir también responsabilidades penales.
Recomendaciones para evitar sanciones: plazos y asesoría
Para evitar que una donación genere problemas económicos, es fundamental seguir ciertas pautas:
• Plazo de 30 días: Generalmente, el beneficiario tiene 30 días hábiles desde la recepción para hacer la declaración.
• Revisión autonómica: Consultar la normativa vigente en la comunidad autónoma de residencia para aplicar posibles bonificaciones.
• Asesoramiento especializado: Debido a la complejidad y cambios frecuentes en la legislación tributaria, es recomendable contar con un profesional para asegurar el correcto cumplimiento y presentación en tiempo.
Con los avances tecnológicos que permiten a Hacienda detectar irregularidades con mayor precisión, la transparencia y el cumplimiento de las normas son esenciales para evitar futuros expedientes sancionadores en las transferencias familiares.











