María Fuster, portavoz nacional de Vox en asuntos sanitarios, visitó este martes Ceuta para cuestionar la gestión del Ministerio de Sanidad y advertir sobre la situación del sistema público de salud en la ciudad autónoma. Estuvo acompañada por el presidente local del partido, Juan Sergio Redondo, y ofreció una rueda de prensa en la que expuso diversas críticas centradas en la insuficiente inversión y falta de personal.
De acuerdo con Fuster, los residentes en Ceuta enfrentan actualmente un sistema sanitario “descuidado” y con serias carencias, resultado, según ella, de un prolongado abandono institucional. Durante su intervención, reiteró reparos similares a los planteados previamente por sindicatos y colectivos profesionales respecto a la gestión del Instituto de Gestión Sanitaria (Ingesa).
Entre las dificultades señaladas, Fuster destacó los problemas para atraer y mantener al personal sanitario, así como las limitaciones en ciertos servicios, sobre todo el de Salud Mental, donde afirmó que plazas destinadas a psiquiatras están siendo ocupadas por médicos sin la especialización requerida.
La representante de Vox también enfatizó la urgencia de aumentar la inversión en el sector y señaló una “desconexión” entre la atención primaria y hospitalaria que, según afirmó, genera saturación en los centros hospitalarios. Asimismo, criticó la falta de transparencia en las listas de espera, indicando que el Ministerio no proporciona datos claros sobre pacientes pendientes de pruebas, consultas o intervenciones quirúrgicas.
Fuster atribuyó la responsabilidad de esta situación a los gobiernos del Partido Socialista y del Partido Popular, a quienes considera responsables del deterioro del sistema de salud local. Además, acusó a Ingesa de promover la inestabilidad laboral y de no fomentar la retención del personal sanitario.
Durante su exposición, la portavoz también cuestionó la gestión de otros servicios, como el de diálisis, lamentando la inexistencia de un sistema integral de hemodiálisis. De igual manera, expresó dudas sobre la eficacia del programa de cribado de cáncer de mama, señalando que este no alcanza ni al 25% de las mujeres que deberían beneficiarse.
Finalmente, Fuster criticó lo que describió como normas de carácter “ideológico” impulsadas por el Ministerio de Sanidad, en alusión al Estatuto Marco del personal médico que está en negociación con los sindicatos. En su opinión, estas medidas han provocado descontento entre los profesionales y han motivado movilizaciones a nivel nacional.











