El AD Ceuta consiguió un empate importante frente a la UD Las Palmas en el estadio Alfonso Murube mediante un gol espectacular de Matos en el minuto 89, momento en el que parecía que el partido se perdía. La anotación del lateral izquierdo impidió la derrota y otorgó un punto que fortalece la confianza del equipo en una noche marcada por la tensión y decisiones arbitrales.
El equipo dirigido por José Juan Romero realizó una primera mitad competitiva, aunque nuevamente mostró falta de eficacia en la última zona del campo. Las Palmas tomó ventaja con un gol de Clemente, ante el cual Guille Vallejo poco pudo hacer, tras una intervención previa destacada para evitar un tanto de Barcia.
En la defensa, Carlos Hernández ejerció un papel destacado al alcanzar los 300 partidos en Segunda División y ofrecer una actuación sólida junto a Diego González. Aisar tuvo dificultades en su banda frente a uno de los laterales más efectivos del campeonato, mientras que Rubén Díez y Cristian Rodríguez no estuvieron en su mejor nivel en la creación ofensiva.
Koné destacó como el jugador más inquietante del Ceuta, aunque en ocasiones abusó de jugadas individuales, y Marcos Fernández, fuertemente marcado por la defensa rival, recibió la quinta tarjeta amarilla en los minutos finales, lo que le sancionará para el próximo encuentro contra la Real Sociedad B en San Sebastián.
En los instantes finales, Matos confirmó su buen momento con un disparo impresionante que batió la portería visitante, anotando su cuarto gol del curso y consolidándose como uno de los jugadores claves del equipo.
Desde el banquillo, Anuar aportó esfuerzo físico y despliegue, Youness regresó con buenas sensaciones tras sus problemas físicos y Kuki Zalazar colaboró a refrescar el medio campo en la recta final.
Un aspecto negativo fue la expulsión de José Juan Romero en el tiempo añadido por protestar y enfrentarse a un asistente. El entrenador vivió el partido con gran intensidad y podría recibir una sanción de entre dos y cuatro partidos.
El Ceuta cerró el partido con sensaciones mixtas: un rendimiento aceptable, carencia de gol y un punto que, por la intervención de Matos, puede ser fundamental tanto para la clasificación como para la moral del equipo.











