Este lunes, alrededor de las 12:00 horas, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, realizará una comparecencia para exponer su balance de fin de año y presentar el informe de rendición de cuentas titulado «Cumpliendo». Esta presentación se ha anticipado dos semanas con respecto a la fecha habitual, en un esfuerzo de La Moncloa para erigir un «muro de contención» frente a diversos escándalos de corrupción, como el conocido «caso Koldo», y la sucesión de denuncias por acoso sexual que han afectado al Partido Socialista en las últimas semanas. Los socios del Ejecutivo han advertido que, de no frenar estas controversias, podrían presionar para un adelanto electoral.
Una comparecencia influenciada por los escándalos
El balance que ofrecerá Sánchez se enmarca en uno de los periodos más complejos para el PSOE en los últimos meses. La agenda de Presidencia estará condicionada, en gran medida, por los siguientes aspectos:
- Corrupción: Se han llevado a cabo registros policiales en sedes y ministerios, así como detenciones de empresarios relacionados con el partido y exministros involucrados en el «caso Koldo». Esta semana se produjo la puesta en libertad con medidas cautelares de la exmilitante Leire Díez, el expresidente de la SEPI, Vicente Fernández, y Antxon Alonso (socio del exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán). Por otro lado, el exministro José Luis Ábalos y su exasesor Koldo García continúan en prisión provisional.
- Acoso sexual: La serie de acusaciones por acoso sexual dentro de la dirección federal y en distintas alcaldías socialistas ha impactado negativamente en el partido, que tradicionalmente ha liderado la defensa del feminismo.
Se prevé que el presidente dé especial protagonismo a este último asunto, enfatizando los principios de «contundencia y transparencia». Sánchez ha subrayado que estas dificultades no obstaculizarán su labor de gobierno ni afectarán a su entorno cercano.
Soledad parlamentaria y presión de los aliados
A la crisis interna del PSOE se suma la soledad creciente en el Parlamento que enfrenta el Ejecutivo. Los socios de gobierno no solo han complicado la aprobación de cuestiones clave, como la senda de déficit, sino que también han intensificado la presión sobre Sánchez:
- Remodelación: Los aliados demandan una reestructuración profunda del Ejecutivo, una medida que Sánchez no contempla por ahora.
- Advertencia electoral: Existe una amenaza explícita por parte de estos socios para que el presidente detenga los escándalos o, de lo contrario, podrían impulsar la convocatoria de elecciones anticipadas.
Próximo desafío en las urnas
La compleja fase final del año 2025 culminará con las elecciones en Extremadura, programadas para el 21 de diciembre. El PSOE afronta estos comicios en un momento complicado y con pronósticos desfavorables, lo que sugiere la posible primera derrota electoral en este nuevo ciclo.











