El santoral católico recuerda el 13 de diciembre a Santa Lucía de Siracusa, virgen y mártir, una destacada figura femenina de la Iglesia Primitiva cuya devoción persiste debido a su conocida intercesión relacionada con la vista.
Santa Lucía de Siracusa, virgen y mártir
Lucía fue una joven virgen que vivió en Siracusa, Sicilia (Italia), entre finales del siglo III y principios del IV, durante la época de la Gran Persecución bajo el emperador Diocleciano.
- Historia: Perteneciente a una familia noble, entregó su vida a Dios y destinó su herencia a ayudar a los necesitados. Su prometido, un joven pagano molesto por su fe y decisión, la denunció ante el gobernador Pascacio de Siracusa.
- Martirio: Capturada, Lucía defendió firmemente sus creencias y resistió milagrosamente numerosos tormentos. Una leyenda posterior indica que durante su martirio le fueron arrancados los ojos, sin embargo, mantuvo su visión gracias a su fe. Finalmente, fue ejecutada por decapitación.
- Patronazgo y simbolismo: Su nombre, que proviene del latín lux (luz), la vinculó rápidamente como patrona de la vista y de los no videntes. Tradicionalmente, su festividad coincide con el día más breve del calendario juliano, simbolizando la luz de Cristo que prevalece en la oscuridad del invierno.
- Devoción: Es reconocida como patrona de los ciegos, oculistas, escritores, electricistas y de quienes trabajan con la luz.
Otros santos que se conmemoran el 13 de diciembre
Además de Santa Lucía, la Iglesia Católica recuerda en esta fecha a otros personajes destacados de la fe:
- San Aristón: Mártir procedente de África.
- San Antíoco de Sulcis, mártir: Médico y predicador que sufrió martirio en Cerdeña.
- San Judoco (o Josse): Sacerdote y ermitaño de Bretaña (Francia) en el siglo VII, reconocido por su vida austera y penitencial.
Beatos
- Beata María Magdalena de la Pasión (Haze): Religiosa belga del siglo XIX y fundadora de la Congregación de las Hijas de la Cruz.
- Beato Juan Vornum.











