La empresa propone una opa valorada en 108.400 millones de dólares, tildando la adquisición de Netflix como «inferior e incierta»
Paramount anunció este lunes una oferta pública de adquisición hostil dirigida a Warner Bros Discovery, con la intención de frenar la compra que Netflix reveló apenas tres días atrás. La propuesta de Paramount, de 108.400 millones de dólares, supera los 83.000 millones ofrecidos por Netflix y se efectiviza íntegramente en efectivo.
La operación de Netflix contemplaba adquirir todo el catálogo de Warner, incluyendo HBO Max, las franquicias de Harry Potter y DC Comics, además de la productora cinematográfica del estudio. Aunque esta transacción supone un avance importante en la industria del entretenimiento, sigue pendiente de la autorización de los reguladores en Estados Unidos y Europa.
Paramount afirma que su oferta no solo es más alta —30 dólares por acción frente a 27,75 de Netflix— sino también más factible en términos regulatorios. David Ellison, CEO de Paramount y heredero de la fortuna de Larry Ellison, manifestó que su propuesta fortalecerá Hollywood y beneficiará a la comunidad creativa, a los consumidores y al sector cinematográfico.
A diferencia del acuerdo de Netflix, que proponía una escisión parcial de Warner y una combinación de efectivo y acciones, Paramount incluye en su oferta todas las divisiones del estudio, incluidas las cadenas de televisión por cable, y la contempla en efectivo total. Ellison recordó que Paramount ha realizado varias propuestas previas que fueron rechazadas y calificó la venta a Netflix como una visión limitada.
Para financiar esta oferta hostil, Paramount utiliza una combinación de fondos familiares, capital privado, fondos soberanos del Golfo y préstamos por 54.000 millones de dólares provenientes de entidades como Bank of America, Citi y Apollo.
Los accionistas de Warner disponen hasta el 8 de enero para decidir si aceptan la oferta de Paramount, lo que podría implicar que Warner deba pagar 2.800 millones de dólares a Netflix. Mientras tanto, los mercados han respondido positivamente: las acciones de Paramount crecieron más del 7%, Warner cerca del 5%, y Netflix descendió un 4%.
Esta situación inicia una contienda histórica por el control de uno de los principales estudios hollywoodenses, donde un gigante del streaming y un conglomerado tradicional compiten por definir el rumbo de la industria audiovisual.















