El Ministerio de Igualdad ha emitido un informe que destaca el término ‘Charo’ como una «herramienta clave en la misoginia digital» destinada a desacreditar a mujeres feministas. Este estudio ha provocado un debate sobre el diferente trato social que reciben las palabras ‘Charo’ y ‘Cuñao’, ambas utilizadas como insultos.
El Instituto de las Mujeres, que depende del Ministerio de Igualdad, ha centrado su análisis en la presencia del término ‘Charo’ en las plataformas digitales, presentando el informe «Análisis del discurso misógino en redes: Una aproximación al uso del término ‘Charo’ en la cultura del odio».
El estudio busca alertar sobre el aumento de esta palabra como descalificación hacia las mujeres, considerándola una «herramienta fundamental de la misoginia online» que pretende frenar la expansión de derechos a través de la violencia simbólica.
Definición de ‘Charo’ según el Ministerio
El documento indica que el origen del término se sitúa en el foro Forocoches en 2011, describiendo inicialmente a una mujer soltera o divorciada, mayor de 30 o 35 años y generalmente «amargada».
Actualmente, según el Instituto de las Mujeres, este concepto funciona como un «significante vacío» que aglutina «resentimientos masculinos» y señala que su uso:
- Busca desacreditar: Está dirigido especialmente a mujeres vinculadas a la política y al feminismo que desafían roles de género tradicionales, poniendo en duda su capacidad y profesionalidad.
- Reduce y degrada: Presenta a las mujeres de manera homogénea e inferior, retratándolas como ridículas, inútiles o sin conocimientos.
- Oculta violencia: Se utiliza con un tono humorístico que enmascara el desprecio y la violencia implícita en su empleo.
La directora del Instituto, Cristina Hernández, señaló que estos discursos crean un «ecosistema de hostilidad digital» diseñado para minar la legitimidad de las mujeres en el ámbito público.
Comparación entre ‘Cuñao’ y ‘Charo’ en el debate social
La advertencia del Ministerio acerca del uso de ‘Charo’ ha reabierto una discusión pública sobre insultos y descalificaciones usadas en internet, especialmente en contraste con el término ‘Cuñao’.
Aunque ‘Charo’ es calificado por Igualdad como un insulto misógino, ‘Cuñao’ se emplea comúnmente para describir a hombres que «opinan sobre cualquier tema, pretendiendo ser más listos que los demás», según la definición de la Fundéu.
La principal diferencia radica en la aceptación social:
- ‘Cuñao’ se ha normalizado y se percibe en el uso cotidiano como un recurso humorístico o para hacer bromas.
- En cambio, ‘Charo’ es señalado por el Ministerio como un medio de «castigo simbólico» y una herramienta central en la misoginia estructural.
El análisis enfatiza que, aunque ambos términos son empleados para descalificar, el Ministerio de Igualdad destaca la politización y la violencia simbólica que representa ‘Charo’ por su impacto en la presencia pública de las mujeres.











